La Copa Mundial 2026 será histórica por muchas razones: tendrá 48 selecciones, 104 partidos y tres países anfitriones. Sin embargo, además del reto deportivo, jugadores, entrenadores y especialistas enfrentan otro desafío cada vez más preocupante: el clima.
El Mundial 2026 se disputará en 16 ciudades de Estados Unidos, México y Canadá, con diferencias extremas de temperatura, humedad, altitud y distancias de viaje. Para expertos y organismos internacionales, estas condiciones podrían influir directamente en el rendimiento físico de los futbolistas y en la salud de aficionados y trabajadores.
La FIFA confirmó que el Mundial 2026 contará con protocolos especiales para enfrentar el calor, incluyendo pausas de hidratación, monitoreo climático en tiempo real y zonas de enfriamiento en estadios y áreas para aficionados. El organismo explicó que utilizará mediciones WBGT (Wet Bulb Globe Temperature), un índice que combina temperatura, humedad, radiación solar y viento para evaluar el estrés térmico.
Las preocupaciones crecieron después de un análisis realizado por World Weather Attribution y citado por "Reuters", el cual advierte que cerca del 25% de los partidos del Mundial podrían disputarse en condiciones consideradas peligrosas para los jugadores. Incluso, cinco encuentros podrían alcanzar niveles de calor donde especialistas recomiendan aplazar o suspender partidos.
Uno de los principales problemas será la enorme variedad climática entre sedes. Mientras ciudades como Vancouver o Toronto tendrán temperaturas más moderadas, otras como Miami, Houston, Monterrey o Kansas City podrían registrar calor y humedad extremos durante junio y julio. Además, la Ciudad de México añade otro factor: la altura, con más de 2,200 metros sobre el nivel del mar, algo que modifica la resistencia física y la recuperación de los futbolistas.
La revista científica "Scientific American" destacó que algunos partidos del Mundial 2026 podrían jugarse bajo condiciones superiores a los límites de seguridad establecidos por FIFPRO, el sindicato internacional de futbolistas. Según el informe, Miami aparece entre las ciudades de mayor riesgo térmico debido a la combinación de humedad elevada y altas temperaturas.
El profesor Chris Mullington, investigador del Imperial College London y participante del estudio climático, explicó que el calor no afecta únicamente el cansancio, sino también la capacidad del cuerpo para enfriarse correctamente. El especialista señaló que "un día de 30 grados con humedad alta y poco viento puede ser mucho más peligroso" para jugadores y espectadores.
La FIFA respondió creando grupos de trabajo médicos y protocolos de mitigación. Entre las medidas oficiales destacan pausas obligatorias de hidratación, bancas con sistemas de enfriamiento y adaptación de horarios según las condiciones meteorológicas.
Pero el reto no será únicamente el calor. El Mundial 2026 también obligará a las selecciones a realizar viajes largos entre ciudades. Algunas rutas superarán las cuatro o cinco horas de vuelo, algo inédito en comparación con otros Mundiales más compactos geográficamente. Expertos deportivos consideran que la recuperación física, el sueño y la adaptación climática serán factores clave para competir.
El periódico "The Guardian" estimó que el torneo podría convertirse en uno de los Mundiales con mayor impacto ambiental de la historia debido a las largas distancias aéreas entre sedes y el incremento de selecciones participantes.
FIFPRO también manifestó públicamente su preocupación y pidió ampliar los protocolos de seguridad. El sindicato recomienda suspender partidos cuando el WBGT supere los 28 grados centígrados y sugirió descansos más largos para proteger la salud de futbolistas y árbitros.


