El jefe del grupo de trabajo del Mundial en la Casa Blanca, Andrew Giuliani, defendió la intervención de Donald Trump ante FIFA, pero reconoció que el “ruido” alrededor de la tarjeta roja del delantero pudo afectar al equipo.
La eliminación de Estados Unidos en el Mundial 2026 quedó marcada por una polémica que llegó hasta los despachos de la FIFA. Andrew Giuliani, director ejecutivo del Grupo de Trabajo de la Copa del Mundo de la Casa Blanca, reconoció que el caso de Folarin Balogun pudo haber generado una distracción dentro del equipo antes de la derrota frente a Bélgica.
El delantero estadounidense fue habilitado para disputar el partido de octavos de final pese a haber sido expulsado en el encuentro anterior ante Bosnia y Herzegovina, luego de que la FIFA decidiera suspender la sanción de un partido.
La decisión sobre Balogun generó controversia, especialmente después de que el mandatario, Donald Trump, confirmara que había hablado con el presidente de FIFA, Gianni Infantino, para solicitar una revisión de la tarjeta roja.
Giuliani defendió esa intervención y aseguró que Estados Unidos buscaba que el torneo se desarrollara bajo condiciones justas, tomando en cuenta la inversión realizada por el país como una de las sedes principales del Mundial.
Sin embargo, al ser consultado sobre si toda la situación pudo afectar la concentración de la selección dirigida por Mauricio Pochettino, el funcionario estadounidense admitió que era una posibilidad.
"Potencialmente", respondió Giuliani, aunque aclaró que no podía evaluar el impacto psicológico dentro del grupo. También destacó el carácter mostrado por los futbolistas pese al resultado adverso.
"No soy psiquiatra deportivo, así que es difícil para mí evaluar eso. Pero estoy orgulloso de este equipo, incluso en sus momentos más bajos para poder mostrar el gran carácter que tenían, y ahí es realmente donde mi enfoque ha sido", expresó en una nota publicada por el "Daily Mail".
Estados Unidos terminó eliminado tras caer 4-1 ante Bélgica en Seattle, resultado que puso fin a la ilusión del conjunto anfitrión de avanzar en su propio Mundial.
A pesar de la derrota, Giuliani respaldó el trabajo de Pochettino y aseguró que espera que el entrenador continúe al frente del proyecto estadounidense rumbo al próximo ciclo mundialista.
La controversia por Balogun se convirtió así en uno de los episodios más comentados alrededor de la eliminación estadounidense, al mezclar decisiones deportivas, política y la presión de competir como selección local.





