Según la Delegación del Gobierno en Madrid, cerca de 1,8 millones de personas salieron a las calles para celebrar el segundo título mundial de España.
La conquista del segundo título mundial por parte de la selección de España desató una auténtica fiesta en las calles de Madrid, donde cerca de 1,8 millones de personas, según datos de la Delegación del Gobierno, se reunieron para celebrar este logro histórico. Miles de aficionados acompañaron el recorrido del autobús descapotable en el que jugadores, cuerpo técnico y demás integrantes del equipo compartieron con la afición la emoción de levantar el trofeo más importante del fútbol. Entre cánticos, banderas y un ambiente de euforia, la capital española se convirtió en el escenario de una celebración inolvidable.
Los festejos comenzaron tras las recepciones oficiales celebradas en el Palacio de la Zarzuela y el Palacio de la Moncloa. Posteriormente, los campeones dejaron atrás la formalidad de los actos institucionales para vestir camisetas conmemorativas y recorrer las principales avenidas de Madrid. Durante el trayecto, los futbolistas no dejaron de interactuar con los seguidores, tomarse fotografías, bailar y agradecer el constante apoyo recibido, mientras miles de personas abarrotaban calles, plazas y balcones para vivir de cerca este momento histórico.
España conquistó su segundo título mundial
Aunque el recorrido registró un retraso de aproximadamente una hora respecto al horario previsto, el entusiasmo de los asistentes no disminuyó. En la plaza de Cibeles, alrededor de 120 mil aficionados aguardaban la llegada de la selección para presenciar el acto central de la celebración. Este emblemático lugar volvió a convertirse en el punto de encuentro del deporte español, donde la alegría colectiva y el orgullo nacional fueron los grandes protagonistas de una jornada marcada por la emoción.
La celebración culminó con un espectáculo musical organizado frente al Palacio de Cibeles, sede del Ayuntamiento de Madrid. Diversos artistas y grupos reconocidos amenizaron la noche mientras la selección compartía el título con una afición entregada. La multitudinaria respuesta de los ciudadanos reflejó la magnitud del logro conseguido por España, consolidando este campeonato como uno de los momentos más memorables en la historia del deporte nacional y una celebración que permanecerá en la memoria de millones de personas.





