Julián Álvarez, delantero internacional argentino del Atlético de Madrid, enfiló solo el vestuario y se fue del terreno de juego sin intervenir en el saludo habitual de todo el equipo a la afición "por decisión del club", al término del partido de este domingo con el Villarreal, en el que regresó a la competición tras su fichaje frustrado por el Barcelona y fue abroncado por el público.
"Me comentaba la gente del club, que el club decidió que él no se acerque a saludar con sus compañeros a la gente. La decisión no fue de Julián Álvarez, fue del club, que tomó la decisión de alejarlo y separarlo para que se vaya hacia el vestuario", explicó Diego Simeone, su entrenador, tras el encuentro
Una vez concluido el encuentro, como ocurre en todos los partidos, los jugadores del Atlético de Madrid, suplentes incluidos, dan una vuelta al campo para agradecer el apoyo a los seguidores que empieza en el fondo sur, donde se ubican los ultras del conjunto rojiblanco.
Julián Álvarez, abroncado por los hinchas en el calentamiento y cuando entró al terreno de juego en el minuto 66, no acudió allí por indicación del club para evitar problemas por el enfado de la grada y se fue directamente al vestuario en solitario en ese momento.
Afición no perdona a Julián Álvarez
Abroncado cuando sonó su nombre por megafonía, cuando salió a calentar en el minuto 52 y cuando entró al campo en el minuto 66, el argentino Julián Álvarez se reencontró con el Metropolitano entre la polémica y los pitos de su afición, por su deseo frustrado de jugar en el Barcelona, que marcó su vuelta a la competición.
"Diles que se vaya, diles que se vaya...", cantaron desde el fondo los ultras del Atlético de Madrid cuando ingresó en el campo, justo después del 1-1 del Villarreal, cuando Diego Simeone dio recorrido al atacante del conjunto rojiblanco. La necesidad apremia. Y él es fundamental a ojos del técnico en el equipo. Calentaba ya desde el minuto 52.
Ya había transmitido el público el enfado hacia el futbolista entonces, también cuando antes del inicio del encuentro sonó su nombre por megafonía. También hubo un cántico con insultos al Barcelona, en el momento que el atacante salió a calentar en la banda.
*Información EFE.

