El telescopio espacial Swift, de la NASA, se prepara para regresar a la Tierra después de permanecer casi 22 años en órbita. El observatorio podría ingresar a la atmósfera terrestre alrededor del viernes 6 de noviembre de 2026, luego de que fracasara una misión que buscaba elevarlo a una órbita más segura y evitar su caída.
De acuerdo con la Fuerza Espacial de Estados Unidos, el descenso del telescopio se aceleró durante los últimos meses debido al aumento de la actividad solar, que provocó un deterioro más rápido de su órbita. Sin embargo, todavía no existe una fecha exacta ni se ha establecido dónde podrían caer sus fragmentos.
El observatorio pesa aproximadamente mil 500 kilogramos y, según la NASA, la mayor parte de su estructura se desintegrará al entrar en contacto con las altas temperaturas de la atmósfera. No obstante, algunas piezas fabricadas con tungsteno y componentes de sus espejos podrían resistir el calor y llegar a la superficie.
Aunque los especialistas consideran que la mayoría de los restos terminarían en el océano, la posible zona de reingreso abarca regiones de África, Australia, India, el sudeste asiático, Centroamérica y Sudamérica.
¿Por qué fracasó el rescate del telescopio Swift?
La NASA contrató a la empresa Katalyst Space Technologies para desarrollar una misión robótica que permitiera sujetar el observatorio mediante brazos mecánicos y elevarlo a una órbita más estable.
La nave LINK fue lanzada el 3 de julio de 2026, pero presentó problemas en sus sistemas de propulsión y orientación. Aunque logró acercarse entre 12 y 15 kilómetros del telescopio, no consiguió sujetarlo ni modificar su trayectoria. Finalmente, la misión fue cancelada y el vehículo se desintegró en septiembre.
El Swift realizó su última observación científica el 20 de octubre y posteriormente fue apagado.
¿Representa peligro su caída?
La NASA considera poco probable que los fragmentos que sobrevivan al ingreso atmosférico provoquen daños a personas. Mientras tanto, especialistas mantienen vigilancia sobre su trayectoria para determinar cuándo y dónde ocurrirá el reingreso.




