El Presidente de Guatemala, Bernardo Arévalo, felicitó este lunes 20 de enero al presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, por su nuevo mandato.
"Guatemala y Estados Unidos tienen grandes oportunidades de colaboración que nos permitirán continuar avanzando en los grandes temas que unen a nuestras naciones.", manifestó el mandatario a través de una publicación en X.
El Ministerio de Relaciones Exteriores destacó el compromiso de estrechar la sólida relación entre ambas naciones, fundamentada en valores y principios compartidos, por su dinamismo y su nivel de cooperación mutua.
"El Gobierno de Guatemala formula votos por el éxito de su gestión y subraya la importancia de trabajar en estrecha colaboración en áreas prioritarias para ambos países, especialmente aquellas enfocadas en los desafíos trasnacionales y el desarrollo regional.", indica.
Ola de decretos
El nuevo presidente estadounidense, Donald Trump, cumplió este lunes su promesa de pasar página a la era de Joe Biden y en su primer día en el cargo desmanteló el legado del demócrata con una avalancha de órdenes ejecutivas sobre inmigración, economía y reforma del Gobierno federal.
El líder republicano borró los cuatro años de su antecesor antes incluso de llegar al Despacho Oval. El estadio Capital One Arena de Washington, adonde acudió tras haber sido investido bajo la cúpula del Congreso, fue el escenario de las primeras ratificaciones, recibidas con aplausos por un público multitudinario y entregado.
Trump prometió este lunes una "edad dorada" para Estados Unidos y acabar con la en su opinión "decadencia" de gobiernos anteriores, y en el marco de esa "marea de cambio", anticipada ya desde su campaña, cargó con los pasos tomados por Biden en materia migratoria, medioambiental y de diversidad.
Para el nuevo mandatario se trataba de una cosa de "sentido común". Y en esa línea una de sus primeras órdenes fue revocar casi 80 decretos de Biden, incluido el que apostaba por una equidad racial y el que abogaba por prevenir y combatir la discriminación con motivo de identidad de género y orientación sexual.
En su discurso de investidura había afirmado que convertirá en "política oficial" de su nuevo Gobierno reconocer solo dos identidades de género, "el masculino y el femenino", y sus primeros pasos ya reflejaron su intención de acabar con la ideología "woke".
En honor a su lema "Make America Great Again" (Hacer Estados Unidos Grande de Nuevo), Trump declaró una "emergencia nacional" en la frontera con México, que autoriza el uso de las fuerzas militares en esa linde, y firmó la orden para clasificar a los carteles mexicanos y grupos criminales como el venezolano Tren de Aragua o a la pandilla salvadoreña MS-13 como organizaciones terroristas.
No fue la única medida que afectó a México. Aunque no cumplió su amenaza de aplicar a ese país y a Canadá aranceles del 25 % por el flujo de inmigrantes y de fentanilo a través de las respectivas fronteras, retrasó esa aplicación al 1 de febrero.
Nada más asumir el poder, de hecho, su Administración eliminó la aplicación CBP One, que permitía a los solicitantes de asilo pedir cita para entrar legalmente en el país. Esa medida le valió una primera demanda lanzada por la Unión Estadounidense para las Libertades Civiles (ACLU).
Trump también se propuso negar la ciudadanía a los hijos de migrantes indocumentados nacidos en territorio estadounidense, pero ese derecho está protegido por la Enmienda 14 de la Constitución y su eventual invalidación se prevé que vaya acompañada de desafíos legales.
Vía EFE