El llanto y la emoción impidieron al técnico de los campeones del mundo brindar declaraciones.
"No puedo levantar la mirada, lo siento. Estoy muy emocionado... ¡Qué grupo de jugadores, hermano! Ya está, me tengo que ir, dejá, dejá...", declaró el entrenador Lionel Scaloni tras el partido que clasificó a los argentinos a los cuartos de final del Mundial con una remontada de 3 goles en 14 minutos.
Por el protocolo de la FIFA, las selecciones deben ofrecer una breve entrevista en televisión al pie de la cancha tras cada partido y en esta ocasión Scaloni ni siquiera pudo mirar a la cámara.
Enseguida, dejó el sector previsto para las entrevistas y se fue al encuentro con sus jugadores, que aún desahogaban la tensión de haber ganado un partido que perdían con Egipto por 0-2 hasta el minuto 79 con los goles de Yaser Ibrahim en el 15 y Mostafa Ziko en el 67.
La recuperación comenzó con un gol de Cristian 'Cuti' Romero en el minuto 79, Lionel Messi, que había perdido un penalti, igualó en el 83 y el giro del partido llegó en el 93 a través de Enzo Fernández.
Declaraciones de Lionel Scaloni
El seleccionador argentino, Lionel Scaloni, aseguró que se hizo entrenador después de su carrera como jugador para poder vivir emociones como las que dejó este martes el cruce de octavos de final entre Argentina y Egipto, en el que la Albiceleste remontó una desventaja de dos goles en quince minutos.
"Yo me hice entrenador cuando dejé de jugar para tener estas emociones. Por eso, no porque me guste ser entrenador. Yo sufro igual que todos ustedes cuando estoy en el banco", confesó el técnico en la conferencia de prensa posterior al encuentro.
Fueron las primeras impresiones que dejó Scaloni sobre el partido, después de que la emoción le impidiera ofrecer una breve entrevista en televisión al pie de la cancha, como marca el protocolo de la FIFA.
Más sosegado en la rueda de prensa, el seleccionador dejó claro que su equipo no había jugado mal contra Egipto, y precisó que le había gustado más que el encuentro contra Cabo Verde.
"Siempre vi el partido que estaba de nuestro lado. Más allá del resultado, creo que el equipo no estaba haciendo un mal partido. (...) el otro día con Cabo Verde las expectativas eran que el partido iba a ser fácil y yo creo que fue peor", explicó.
Sin embargo, afirmó que hoy tuvo la sensación constante de que sus pupilos le podían dar la vuelta.
"Después del 2-2 este partido había que intentar terminarlo antes del tiempo reglamentario porque venía la inercia positiva", destacó.
*Información EFE.





