La mayor cadena estadounidense de farmacias, CVS, quiere evitar de sus tiendas las imágenes de mujeres con las arrugas borradas o los muslos afinados por computadora, e imponer una restricción sobre las fotos editadas.
La compañía aspira a instaurar “nuevos estándares” para los anuncios en sus estanterías y quitar todas las fotografías que corrigen las formas de un cuerpo, el color de la piel o las arrugas de la cara.
Con un total de 9 mil 700 farmacias, la firma creará primero una etiqueta para colocar en las imágenes no retocadas este año.
Posteriormente, para fines de 2020 quiere obligar a los fabricantes de cosméticos a que mencionen si se ha modificado una fotografía promocional y que es utilizada en sus estanterías.
.@CVSPharmacy taking a stand to no longer materially alter beauty images created for stores, website or any other marketing materials & social media. Read more about the initiative here>> https://t.co/CQbkwSmwLV #CVSBeauty pic.twitter.com/RoFBys19Qk
— CVS Health (@CVSHealth) 15 de enero de 2018
“Como mujer, madre y gerente de tiendas cuyos clientes son principalmente clientas, me doy cuenta de que nos corresponde reflexionar sobre los mensajes que les enviamos todos los días”, dijo Helena Foulkes, a cargo de la cadena de farmacias del CVS Health Group.
“La relación entre la difusión de imágenes corporales poco realistas y los efectos negativos para la salud, especialmente para las niñas y las jóvenes, ya está demostrada”, dijo.
El grupo ya se puso en contacto con varios distribuidores, y “muchos de ellos ya están pensando” en este tema, aseguró Foulkes.
Esta iniciativa de la compañía estadounidense es parte de un movimiento más grande para luchar contra la promoción de un tipo de belleza estándar.
En Francia, por ejemplo, un decreto exige que las imágenes de modelos cuya silueta ha sido retocada en una computadora lo aclaren diciendo “fotografía retocada”, en publicidades, en la prensa o en internet.
Con información de AFP