Nota de EU89.7

¿Qué es el “recto fantasma” y por qué algunas personas experimentan la enfermedad?

Varias personas que viven con una bolsa de ileostomía han expresado cómo es realmente la vida para ellos.

Es posible que no lo sepa, pero miles de personas en distintas partes del mundo viven actualmente con una bolsa de ileostomía como resultado de una afección como el cáncer de intestino o la enfermedad de Crohn.

Una enfermedad visible

Según el Servicio Nacional de Salud (NHS), una ileostomía es un procedimiento en el cual el intestino delgado se desvía a través de una abertura en el abdomen.

Esta abertura se llama estoma y se coloca una bolsa sobre él para recoger los productos de desecho que normalmente pasarían a través del colon.

Que le digan que debe someterte a un procedimiento de ileostomía es increíblemente abrumador, ya que los resultados cambian la vida y traen consigo varios efectos secundarios.

La YouTuber Hannah Witton se sometieron a una ileostomía a principios de este año después de sufrir colitis ulcerosa desde los siete años, informó The Mirror.

Desde entonces, ha estado dispuesta a discutir lo que esto significa para ella y dividir los tabúes que rodean el tema. Incluso se desvistió y mostró al mundo su bolsa de ileostomía en un video musical de Little Mix que promueve la confianza del cuerpo.

Más recientemente, se unió al presentador de la BBC Sam Cleasby y al modelo de fitness Blake Beckford para celebrar la Semana de Conciencia de Crohn y Colitis y responder a las muchas preguntas que las personas tienen sobre las bolsas de ileostomía, estomas y todo lo demás, incluido un extraño efecto secundario conocido como Phantom Rectum.

Entonces, ¿qué es phutom recutm?

El recto fantasma es una complicación que afecta a las personas con ileostomías.

El NHS dice que la condición es similar a la de un miembro fantasma, donde las personas que han tenido un miembro amputado sienten que todavía está allí.

En este caso, las personas que experimentan un recto fantasma sentirán que necesitan ir al baño, aunque ya no tengan un recto en funcionamiento.

“Es como si tu cerebro no supiera que ya no está conectado”, explica Sam.