Tal como llegó la nueva temporada, comenzaron a esfumarse las esperanzas del Manchester United de luchar por la Premier League. La derrota ante el recién ascendido Hull City no solo representa un tropiezo inesperado en el estreno, sino que vuelve a poner sobre la mesa una sensación conocida: el equipo de Michael Carrick parece estancado y todavía lejos del nivel necesario para ser considerado un verdadero aspirante al título. La ilusión de una nueva campaña duró apenas unos minutos antes de convertirse en frustración para unos aficionados que ya conocen demasiado bien este guion.
El Hull, uno de los equipos que a priori parte con menos argumentos para competir en la máxima categoría, expuso las carencias del United a través de dos acciones a balón parado. A los 17 minutos, Senne Lammens realizó una intervención espectacular para desviar un remate al poste, pero nadie del conjunto visitante reaccionó al rebote, que quedó servido para Semi Ajayi. El defensor nigeriano únicamente tuvo que empujar el balón al fondo de la red para desatar la celebración en el MKM Stadium, donde la afición local volvía a disfrutar de una tarde de Premier League después de varios años de ausencia.
El Hull City expuso al Manchester United
El golpe se hizo todavía más duro pasada la media hora. Regan Slater ejecutó con precisión una falta lateral y Nobel Mendy apareció en el área para cabecear el segundo tanto, aprovechando nuevamente la fragilidad defensiva de los 'Red Devils'. El United se marchó al descanso completamente superado y, pese a recurrir a Marcus Rashford en la segunda parte, nunca encontró la fórmula para derribar el sólido bloque de los 'Tigers'. Hull defendió con comodidad, mientras los visitantes se mostraron previsibles, faltos de ideas y sin la reacción que se esperaba de un equipo que pretende competir por los primeros puestos.
Así, el Manchester United inicia la Premier League a contracorriente y con una derrota que puede tener un peso mucho mayor que los tres puntos perdidos. Caer en el campo de un recién ascendido, especialmente después de encajar dos goles en jugadas a balón parado y sin ofrecer una respuesta convincente, vuelve a alimentar las dudas sobre el proyecto de Carrick.
Mientras el Arsenal comenzó con autoridad y confirmó sus aspiraciones, el United dejó una imagen preocupante en su primera presentación. Los 'Red Devils' acumulan ya trece años sin conquistar la Premier League desde la última temporada de Alex Ferguson, y este comienzo no ofrece demasiadas razones para pensar que la espera vaya a terminar pronto.
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