El presidente Bernardo Arévalo compartió un mensaje este martes, 20 de octubre, en conmemoración del Día de la Revolución, donde se rememoran los hechos clave ocurridos en 1944, que transformaron el rumbo del país, impulsando importantes cambios sociales y políticos.
"A veces, una voz valiente se atreve a disentir, y su luz despierta otras voces, y otras más, que crecen como un clamor capaz de derrotar el despotismo y la opresión, para reemplazarlos con libertad y dignidad", expresó en el inicio del texto.
Agregó que así empiezan las grandes revoluciones y fue justo de esa manera que se dio la de Guatemala. Indicó que, tras un largo período de silencio, las voces que reclamaban libertad se multiplicaron y enfrentaron el sistema opresivo y ofensivo. Sin embargo, este proceso cobró vidas de personas a quienes describió como "héroes".
"Sus nombres, sus luchas y sus ausencias son parte de la memoria de nuestra democracia. Esa memoria es hoy particularmente dolorosa. Este 20 de octubre lo conmemoramos en duelo por el asesinato infame de Juan Francisco Solórzano Foppa, quien dedicó su vida pública a la lucha contra la corrupción y la impunidad, y de Gustavo Adolfo Aguilar Gamarro, deportista de la Federación de Judo", expresó.
Solórzano Foppa, exfiscal del Ministerio Público y exjefe de la Superintendencia de Administración Tributaria (SAT), y Aguilar Gamarro, exjudoca, fueron asesinados el pasado sábado cuando se encontraban practicando deporte en el Campo Marte, en la zona 5 de la Ciudad de Guatemala. El doble crimen se encuentra en investigación.
Tras hacer referencia a este hecho de violencia, el gobernante mencionó que Guatemala se solidariza con las familias y que el país entero recuerda hoy que la democracia y la paz no pueden darse por sentado, sino que a cada generación les corresponde protegerlas y fortalecerlas y, si en caso son arrebatadas, también reconquistarlas.
Llamado a la unidad
Arévalo indicó que hace 82 años el pueblo de Guatemala se levantó contra la dictadura y derrotó el miedo para cambiar la historia. "Hoy, frente a quienes pretenden imponer nuevamente el silencio y la impunidad, tenemos una responsabilidad histórica: no ceder, no retroceder".
El mandatario también consideró que este momento, que calificó como "oscuro", demanda unidad "para acompañar a quienes hoy lloran" y firmeza para que la verdad y la justicia se establezca con pruebas, no importando a dónde conduzcan. También enfatizó que el dolor no debe convertirse en instrumento de nadie y no se debe permitir que nadie lucre o se aproveche con la muerte.
Según el funcionario, aunque el país ya aprendió que la violencia puede costar vidas, el miedo nunca debe tener la última palabra. "Por quienes ya no están, por sus voces y sus luchas, (...) por quienes vendrán, seguiremos construyendo la democracia que nos legó con valentía la Revolución de Octubre", concluyó.




