Nota de EU89.7
El sentido de la amistad en tiempos de pandemia

Los tiempos difíciles de la pandemia han revelado con quiénes se comparte una verdadera amistad.

La pandemia de COVID-19 sigue haciendo de las suyas mientras no exista una cura y sigan habiendo dudas de cómo se mueve. Son tiempos complicados para todos en muchos sentidos. Las malas noticias y caos están por todas partes y parecen no tener fin.

Sin embargo, muchos plantean que los tiempos difíciles son tiempos de renacimiento. Es ahora cuando todos mostramos lo que hay en nuestro interior. Exponemos nuestra vulnerabilidad y nuestra inteligencia emocional que nos ayuda a sobrellevar la adversidad.

Las medidas de prevención que se han tomado a lo largo de los meses, nos han obligado a cambiar nuestra forma de relacionarnos con otros. Las amistades, las relaciones familiares, de pareja e incluso laborales ya no son como antes.

Es entonces cuando te das cuenta de que en realidad nunca terminamos de conocer a las personas, quiénes están contigo aún en la distancia y quienes ya no vibran en tu misma frecuencia.

Sin comunicación frente a frente

Todos estamos expuestos a demasiados estímulos negativos todo el tiempo que es imposible lidiar con cambios de humor tan repentinos. Esto ha llevado a enfrentamientos y rupturas que quizá no ocurrían cuando teníamos una comunicación frente a frente.

Conforme pasan los días, el hartazgo incremente y las medidas de prevención frente al coronavirus parecer irse aligerando. Con esto, es cada vez más común ver a las personas pasar el día en el exterior, algunos han comenzado a viajar y otros ya se están reuniendo con amigos y familiares.

¿Qué pasa cuando tú sigues llevando a cabo los protocolos de seguridad que se implementaron desde el principio? Las peleas por quién está bien y quién está mal se vuelven algo de todos los días.

Comienzas gradualmente a eliminar a más y más personas de tu vida y has quedado como “la amargada”  por juzgar lo que hacen o no los demás. Pero para ti, es importante seguir las reglas. Sabes que las cosas no pueden ser como antes y no puedes creer que exista quien no ve la crisis como tú lo haces.

Es entonces cuando te cuestionas si estás con las personas correctas. Y es que no se trata de que todos seamos iguales y que cumplan nuestros caprichos, sino de estar con quienes se rigen bajo valores similares a los nuestros.

Contacto durante la pandemia

También está la parte de quiénes se han mantenido en contacto contigo en estos tiempos. No es necesario hacer llamadas todos los días, sino saber que cuentas con una red de apoyo a la cual acudir cuando sientes que todo se derrumba. Si las personas que siempre llamaste amigos no han tenido interés en seguir presentes, entonces quizá no deberían ser una prioridad en tu vida.

Es una cuestión complicada ya que muchas personas se alejan por el mismo miedo o estrés que sienten. Hay personas que no son buenas con los mensajes o las llamadas por teléfono.

Es posible que sientas que recibes más apoyo de algunos amigos que de otros durante la pandemia. Tal vez algunos demuestren de vez en cuando que te piensan, mientras que otros ni siquiera parecen devolver tus mensajes de texto. Es posible que te sientas desilusionada con algunas de tus amistades e incluso estés considerando terminar las relaciones.

¿Qué es lo correcto con tus amigos, entonces?

Es comprensible que te molestes cuando tus amigos no estén ahí para ti cuando quieres, pero piensa que en realidad no sabes las batallas que estén enfrentando. Nadie pensará ni actuará igual que tú. Piensa bien si quieres que sigan en tu vida y de qué forma.

Evita las peleas, nadie quiere más odio. Lo mejor en estos tiempos es que silencies a esas personas que no te hacen bien. La ventaja de las redes sociales es que puedes dejar de seguir a quienes te producen malestar. Aléjate poco a poco y guarda distancia. No tienes que mantener una amistad por se “correcta”. Se vale borrar gente de tu lista. Ya no estamos en edad para soportar falsas amistades o seguir con quienes nos restan en vez de sumar. Tu paz mental es lo más importante.

 

*Con información de Nueva Mujer.