Casi un mes después de su última aparición pública, Gianni Infantino volvió a escena en medio de la controversia que ha rodeado su gestión al frente de la FIFA. El presidente del máximo organismo del fútbol internacional fue visto por última vez el 19 de julio, durante la final del Mundial que terminó con España como campeona. Desde entonces, su nombre quedó en el centro de la polémica por la iniciativa FIFA Forward Enterprise (FFE), un proyecto que encontró resistencia entre buena parte de las federaciones.
Gianni Infantino reapareció en República Dominicana, donde sostuvo reuniones con distintas autoridades deportivas del país como parte de lo que calificó como una "fructífera colaboración". El dirigente se encontró con Kelvin Cruz, ministro de Deportes y Recreación; José Deschamps, presidente de la Federación Dominicana de Fútbol; Benny Metz, comisionado nacional de fútbol, y Garibaldy Bautista Lorenzo, presidente del Comité Olímpico Dominicano, entre otras personalidades. "Estoy muy contento de estar en la República Dominicana para hablar sobre cómo podemos continuar nuestra fructífera colaboración", señaló Infantino en sus redes sociales.
Gianni Infantino en la cuerda floja
Su visita se produjo mientras persiste la tensión por el proyecto FFE, mediante el cual FIFA pretendía vender a inversores privados una participación del 20 % de los derechos comerciales del Mundial por aproximadamente 4.200 millones de dólares. La propuesta generó fuertes cuestionamientos, especialmente desde la UEFA, la Confederación Asiática de Fútbol (AFC) y la Concacaf. Esta última, además, emitió un comunicado respaldado por sus 41 federaciones miembro en el que manifestó su preocupación por la falta de un proceso adecuado y por los plazos establecidos para analizar la iniciativa.
La reaparición de Infantino también llega después de su presencia en Marruecos durante la Copa Africana de Naciones femenina, torneo en el que Camerún se impuso a Malaui en la final.
Mientras algunas confederaciones y federaciones nacionales, entre ellas la CAF y varias asociaciones árabes, han mantenido su respaldo al presidente de FIFA, el proyecto empresarial ha provocado una fractura poco habitual dentro del fútbol internacional. Con este panorama, Infantino retoma su agenda pública mientras continúan las dudas sobre el futuro de una iniciativa que ha puesto bajo presión su liderazgo.

