Gabriel Jesús fue presentado este martes como nuevo jugador del Barcelona, club con el que firmó contrato hasta 2029, y uno de los principales temas de su comparecencia fue su estado físico. El delantero brasileño reconoció que los últimos dos años fueron complicados debido a sus problemas en la rodilla, pero aseguró que esa etapa ya quedó atrás. "Los últimos dos años fueron muy complicados tras la lesión en la rodilla que me dejó casi un año fuera. Aparte de eso, estoy muy bien y me encuentro muy bien físicamente", afirmó el atacante, quien llega procedente del Arsenal.
El futbolista de 29 años explicó que su recuperación también estuvo marcada por la paciencia, el trabajo y su fe. "No creo en las casualidades", señaló Gabriel Jesús, quien destacó que su "fuerte fe en Dios" fue fundamental durante los momentos difíciles. Pese a las dificultades, aseguró que continuó "trabajando mucho" en el Arsenal hasta que recibió, apenas una semana antes del acuerdo, la noticia de que podía fichar por el Barcelona. Para concretar su llegada al conjunto azulgrana, además, admitió haber aceptado una reducción "significativamente" importante de su salario, pues jugar en el Camp Nou representaba "el sueño" de su carrera.
Gabriel Jesús dispuesto a jugar donde le pida Flick
El brasileño también dejó claro que está dispuesto a adaptarse a las necesidades del entrenador Hansi Flick. Aunque todavía no ha mantenido una conversación táctica con el técnico alemán, Gabriel Jesús recordó que puede desempeñarse en diferentes posiciones del ataque. "He jugado el 30 o el 40 % de mi carrera por fuera y empecé mi carrera en la banda. Estoy aquí para ayudar dónde el míster me necesite", manifestó. Asimismo, aseguró que no le incomoda llegar al Barcelona después del intento fallido del club por fichar a Julián Álvarez y recordó que hace una década ya tuvo la posibilidad de recalar en el equipo catalán, aunque finalmente "la vida" lo llevó "por otro camino".
Ahora, Gabriel Jesús afronta una nueva etapa con la ambición de conquistar los títulos que todavía tiene pendientes, especialmente la Liga de Campeones, competición en la que perdió dos finales, una con el Manchester City y otra con el Arsenal. "Sería un sueño" ganar la máxima competición europea con el Barcelona, afirmó el atacante, convencido de que el equipo tiene argumentos para competir al más alto nivel. "Tiene un equipazo que puede hacer grandes cosas", sentenció. En su adaptación también contará con el respaldo de varios compatriotas y excompañeros, entre ellos Raphinha, Joao Cancelo, Eric Garcia y Rodrigo Hernández, con quienes habló antes de cerrar su fichaje y quienes, según explicó, solo le dijeron "cosas buenas" del club.

