La mujer que tomó las últimas fotografías del hombre que murió tras ser atacado por un tigre en el zoológico Yorkshire Wildlife Park, en Inglaterra, relató cómo fue su encuentro con el visitante y qué hizo minutos antes de la tragedia.
Identificada como Del Taylor, la testigo recordó que se encontraba con su pareja cuando el joven se acercó para pedirles que le tomaran fotografías junto a Altai, un tigre siberiano de cinco años que permanecía al fondo de su recinto.
Taylor aceptó ayudarlo y utilizó el teléfono celular del propio visitante para capturar las imágenes. Según su relato, el hombre estaba emocionado, sonreía y buscaba la posición adecuada para que el felino apareciera detrás de él.
Durante la sesión, el joven pidió que le tomaran más fotografías. Su entusiasmo llamó la atención de la mujer, quien recordó que insistía en continuar con las imágenes antes de agradecerle por su ayuda.
¿Puedes sacarme una foto con el tigre?", le habría pedido el visitante al acercarse a la pareja. Mientras Taylor tomaba las fotografías, él continuaba posando y solicitando nuevas tomas.
Saltó la barrera y entró al recinto del tigre
Después de agradecerle a la mujer, el hombre se alejó, pero segundos más tarde se dirigió hacia la barrera de seguridad que separaba a los visitantes del animal. Según el relato difundido, tomó impulso y saltó al interior del recinto.
Una vez dentro, quedó frente a Altai, que se abalanzó sobre él. Los videos que circulan en redes sociales muestran parte del ataque y la reacción de las personas que presenciaron la escena.
De acuerdo con las versiones publicadas, el tigre lo mordió y arañó en la espalda y los hombros. El hombre habría intentado defenderse moviendo los brazos, pero no consiguió detener la agresión.
El felino finalmente lo sujetó por el cuello y lo arrastró, mientras los testigos observaban horrorizados. El ataque terminó con la muerte del visitante.
El zoológico descartó sacrificar al animal
El caso generó conmoción por la secuencia de acontecimientos: el hombre había solicitado fotografías en las que apareciera junto al tigre y, poco después, ingresó al área restringida donde se encontraba el animal.
Tras lo ocurrido, la administración del Yorkshire Wildlife Park informó que Altai no sería sacrificado.
El testimonio de Taylor permitió reconstruir los momentos previos al ataque y describir la actitud del visitante antes de saltar la barrera. La mujer había accedido a tomarle las fotografías sin imaginar que aquel encuentro quedaría ligado a un desenlace mortal.



