Nota de EU89.7
Evo Morales califica de “golpe de Estado” la actitud de la oposición

Evo Morales compareció ante los medios en La Paz tras dos días de protestas en el país por la sospecha de un fraude electoral a su favor.

La Paz – El presidente de Bolivia, Evo Morales, calificó de “golpe de Estado” las denuncias de la oposición de fraude electoral y dijo que lo hacen para no reconocer que va a ganar en primera vuelta por cuarta vez consecutiva.

Evo Morales compareció ante los medios en La Paz tras dos días de protestas en el país por la sospecha de un fraude electoral a su favor en los comicios del domingo.

Evo Morales llamó a los suyos a mantenerse en “estado de emergencia y movilización pacífica para defender la democracia”.

“No estamos en tiempo colonia y ni de monarquías para designar presidentes” al margen de la voluntad popular, advirtió antes de reiterar el llamado a sus bases “a organizarse para defender la democracia”.

“Casi segurísimo que con el voto de las áreas rurales vamos ganar en primera vuelta”, manifestó, el presidente boliviano

La comparecencia, duro nueve minutos, no incluyó preguntas de los periodistas.

Cerca de la victoria

Morales, está cerca de lograr una nueva victoria electoral, esta vez entre continuas protestas en el país por la sospecha de un fraude en el recuento de votos.

A casi el 96 por ciento del escrutinio, con la duda de si se cerrará entrada noche o ya mañana, el dirigente indígena está a menos de un punto de evitar una segunda vuelta con el opositor Carlos Mesa.

Morales lleva un 46.39 por ciento de los votos frente al 37.11 de Mesa, con lo que está a solo 0.72 puntos de proclamarse vencedor.

Una victoria que llegaría en medio de nuevas movilizaciones de sus detractores, que desde que cerraron las urnas el pasado domingo llevan denunciando un fraude amparado por un órgano electoral que consideran al servicio del gubernamental Movimiento al Socialismo de Morales.

Ganador para unos, cuestionado por otros

El mandatario boliviano ya ha recibido por anticipado la felicitación de aliados como el presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, o el Gobierno del venezolano Nicolás Maduro pero se enfrenta a una parte de la comunidad internacional y de organismos que dudan del proceso electoral.

El presidente se reunía por la mañana con embajadores y representantes de la Organización de Estados Americanos (OEA) y de la Unión Europea (UE), entre otros de quienes cuestionan que el proceso sea limpio.

La dimisión este martes del vicepresidente del Tribunal Supremo Electoral, Antonio Costas, sin esperar al final del recuento, no hizo más que alimentar las dudas.

La tensión es tal que poco antes de conocerse esa renuncia la presidenta del tribunal electoral, María Eugenia Choque, comparecía entre sollozos lamentando que temen incluso por la integridad de los miembros de esta organismo.

Estallan las protestas en Bolivia tras elecciones

Siguen las protestas

Anoche ardió la sede regional de esta entidad en Potosí y otras fueron también blanco de las iras de los manifestantes, con casi una treintena de detenidos en las protestas a lo largo del país.

El desencadenante de las revueltas tuvo su origen en la decisión del tribunal, que su ya exvicepresidente cuestionó duramente, de lanzar esa noche una victoria de Morales en primera vuelta en base a un recuento provisional sin esperar al cómputo oficial.

Una decisión que “derivó en la desacreditación de todo el proceso electoral, ocasionando una innecesaria convulsión social”, lamentó Costas en su carta de despedida, revelando que él no estuvo de acuerdo.

Mesa no se rinde

Una proclama que no le valió a Mesa y el candidato opositor de la alianza Comunidad Ciudadana se sumó por la tarde a las protestas en La Paz.

“No vamos a reconocer a un presidente que emerja fraudulentamente en este proceso electoral, no vamos a reconocer”, advirtió megáfono en mano ante cientos de seguidores que marchaban por las calles.

El que ya fuera presidente del país entre 2003 y 2005, cuanto tuvo que renunciar en medio de una grave convulsión social, arengó a los suyos a no rendirse hasta forzar “una segunda vuelta electoral que la hemos ganado en el voto popular”.

Mesa necesita que Morales no llegue al 50 por ciento de votos ni al 40 con diez puntos de ventaja, para que los dos se vuelvan a medir en una nueva cita con las urnas en diciembre.

La esperanza opositora, desunida ahora en ocho candidaturas frente a Evo Morales, es que entonces todo su voto se concentre para derrotar al presidente con más tiempo en el poder en la historia de Bolivia, más de trece años desde que se alzó al sillón presidencial en 2006.

Con información de agencia EFE