Nota de EU89.7
El mundo supera el umbral del millón de muertes por coronavirus

La Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtió el viernes que las muertes por covid-19 podrían duplicarse

La pandemia de Covid-19, originada a finales de 2019 en China y que se expandió por todo el mundo, superó este lunes el umbral del millón de muertes, según un recuento de la AFP establecido a partir de fuentes oficiales.

En total, se confirmaron oficialmente 1.000.009 decesos en el mundo, de un total de 33.018.877 casos detectados, mientras que 22.640.048 personas sanaron, según las autoridades.

Las drásticas medidas adoptadas por muchos países no han logrado por el momento frenar la pandemia, que está provocando desastrosas consecuencias económicas y ha atizado las divisiones políticas.

Rusia asegura que sufrió ciberataques por vacuna contra COVID-19

Podrían duplicarse

La Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtió el viernes que las muertes por covid-19 podrían duplicarse y alcanzar los dos millones si no se mantienen medidas para evitar la propagación del virus.

Las regiones más afectadas en número de decesos son América Latina y el Caribe (341.032 decesos, de 9.190.683 casos), Europa (229.945; 5.273.943) y Estados Unidos y Canadá (214.031; 7.258.663).

Los países con más fallecidos son Estados Unidos (204.724), seguido de Brasil (141.741) e India (94.503).

Pero respecto a las muertes en relación con la población, Perú encabeza la lista (975 muertos por millón de habitantes), y le siguen Bélgica (861), Bolivia (671) y España (668).

“Ni en mis peores pesadillas”

El mundo tiene grabadas en sus retinas las imágenes de fosas comunes en Brasil, una morgue improvisada en el Palacio de Hielo de Madrid y camiones frigoríficos con cadáveres en las calles de Nueva York.

Más allá de la frialdad de las cifras, la consecuencia más devastadora es el vacío dejado por quienes murieron, ya que muchos duelos tuvieron que hacerse sin que los familiares pudiesen acompañar a la víctima en el tramo final de la enfermedad, o siquiera despedirse de ella una vez muerta, a raíz de las medidas sanitarias.

“Ni en mis peores pesadillas me imaginé que me iba a pasar esto”, dice Mónica, de 45 años, cuando recuerda que tuvo que certificar con su firma que el cuerpo que estaba por cremarse era el de su padre, Oscar Farías, que sucumbió en Buenos Aires el 27 de abril a los 81 años, sin haber visto siquiera el ataúd.

* Con información de agencia AFP.