Una marcada disminución de las lluvias se manifiesta al inicio de la canícula, fenómeno que impacta directamente en las condiciones agrícolas y de ganadería en el país. El Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación (MAGA) advierte que los productores deben tomar medidas preventivas de inmediato para enfrentar el descenso de precipitaciones, con el fin de conservar la humedad en los cultivos, proteger al ganado y minimizar el riesgo de incendios forestales y agrícolas.
Menos lluvias, más retos para el agro
Según el análisis emitido por el Centro de Información Estratégica Agropecuaria (CIEA), con base en los pronósticos del Instituto Nacional de Sismología, Vulcanología, Meteorología e Hidrología (INSIVUMEH), la reducción de las precipitaciones provocará condiciones de suelo con menor humedad, lo que podría derivar en estrés hídrico para los cultivos y pastizales.
El informe recomienda a los productores del sector agrícola fortalecer las estrategias de manejo del agua en las zonas productivas. Estas medidas resultan clave para evitar afectaciones directas en los ciclos de siembra y cosecha durante el periodo de canícula, cuando las lluvias disminuyen notablemente y aumenta la evaporación.
Monitoreo intensivo en departamentos vulnerables
El MAGA ha activado un protocolo de monitoreo en 16 departamentos y 111 municipios considerados de riesgo por sus elevadas temperaturas durante este periodo crítico. En estas áreas se concentra la producción de cultivos estratégicos como maíz, frijol, hortalizas, caña de azúcar, café, banano, plátano, cardamomo, piña, papaya, tabaco, melón, hule y pastos.
El monitoreo continuado permite identificar rápidamente zonas afectadas y coordinar el apoyo necesario para los agricultores y ganaderos que puedan enfrentar dificultades derivadas de la baja disponibilidad de agua.
Recomendaciones para los productores
- Implementar técnicas de conservación de humedad en el suelo para asegurar la supervivencia de los cultivos durante la disminución de lluvias.
- Proteger al ganado ante el aumento de las temperaturas y la reducción de pastizales, proporcionando sombra y reservorios de agua.
- Aplicar prácticas para prevenir incendios, como eliminar materiales combustibles cercanos a las áreas de producción y evitar la quema al aire libre en días secos y calurosos.
La canícula representa un desafío anual para la agricultura en regiones vulnerables del país. Por ello, la preparación y la prevención resultan fundamentales para evitar pérdidas significativas en la producción agropecuaria y proteger los medios de vida de miles de familias que dependen directamente de la actividad agroindustrial.
Las instituciones responsables mantienen vigilancia sobre la evolución climática para informar oportunamente a los sectores involucrados y actualizar las recomendaciones con base en el comportamiento real de las lluvias y el clima durante las próximas semanas.
* Con información de Juan Carlos Chanta, Emisoras Unidas 89.7





