Los bloqueos realizados por transportistas que rechazan el alza en los precios de los combustibles se han mantenido por dos días consecutivos y han afectado entre 15 y 20 puntos diferentes en carreteras principales. Este tipo de manifestaciones, que no son un hecho aislado, han generado preocupación tanto en la economía del país como en la vida cotidiana de los guatemaltecos.
El tema fue abordado este martes, 1 de septiembre, en el programa "A Primera Hora" de Emisoras Unidas, donde representantes de sectores económicos analizaron los efectos y las posibles gestiones para abordar este desafío.
Cristian Mayorga, director de la Cámara de Comercio de Guatemala, describió que en la jornada del lunes se contabilizaron al menos 20 puntos bloqueados, lo que representa un fuerte golpe para el sector comercial y para toda la población.
"Este tipo de acciones son ilegales y afectan no solo al transporte de carga, sino también la vida diaria de las personas. No es la forma de expresar el descontento, ya que causa un daño grave a la economía y a la sociedad en general", apuntó el entrevistado.
Asimismo, compartió que la Cámara a la que representa interpuso una acción ante la Corte de Constitucionalidad para exigir la pronta liberación de las vías y evitar el colapso del país.
Por su parte, Eddy Martínez, director de la Junta Directiva de la Asociación Guatemalteca de Exportadores (Agexport), explicó que el impacto económico de estos bloqueos es alto y puede cuantificarse de diversas maneras. Señaló que ya se han registrado quince bloqueos en lo que va del año, lo que equivale a casi dos bloqueos mensuales.
"Esto afecta enormemente toda la cadena de exportación e importación. Solo en contenedores refrigerados movilizamos más de mil cien diarios por el Atlántico y el Pacífico, lo que genera un alto consumo de diésel. Cada bloqueo de 20 horas puede implicar un gasto de 20 galones de combustible por contenedor, lo que suma más de 800 mil dólares diarios solo en diésel", detalló Martínez.
Costo humano de los bloqueos
El retraso en la llegada de mercancías, el incumplimiento de contratos, la salida tardía de embarcaciones y la pérdida de carga perecedera, suman a las pérdidas económicas y dañan la reputación del país como exportador confiable.
Martínez enfatizó también el costo humano: los pilotos de camiones, que generalmente reciben pago por viaje y no salario fijo, deben soportar largas horas varados, lo que incrementa la fatiga y el riesgo de accidentes en carretera.
"Estamos perdiendo credibilidad ante inversionistas extranjeros. ¿Qué empresa va a querer operar en Guatemala con bloqueos tan frecuentes? Además, la falta de respuesta de las autoridades agrava la situación", lamentó Martínez, subrayando la difícil situación para el sector exportador y para quienes apuestan por el desarrollo económico del país.




