Sin lugar a duda, la historia de las maravillas del mundo está a punto de escribir un nuevo capítulo. El Consejo Mundial de Viajes y Turismo (WTTC) lanzó una iniciativa global para elegir las 7 maravillas contemporáneas del mundo.
Esta será una selección que reconocerá las obras creadas desde el siglo XIX que han transformado el turismo, impulsado economías y cambiado la imagen de ciudades y países. A diferencia de las tradicionales Siete Maravillas del Mundo Antiguo o de la elección realizada en 2007, esta nueva convocatoria pone el foco en construcciones modernas que han dejado una huella en la industria de los viajes y donde se encuentren.
La campaña está abierta a monumentos, museos, puentes, aeropuertos, edificios emblemáticos, complejos turísticos e incluso instituciones que hayan sido construidos desde 1801 hasta la actualidad. Entre los ejemplos mencionados por el WTTC destacan la Torre Eiffel, el Museo Guggenheim de Bilbao, el Gran Museo Egipcio, la Ópera de Sídney, Marina Bay Sands y la Sagrada Familia.
No basta con que un lugar sea espectacular. Las candidaturas serán evaluadas tomando en cuenta aspectos como:
- Haber sido construido por el ser humano.
- Ser una obra realizada entre 1801 y la actualidad.
- Contribuir al turismo de manera responsable.
- Generar beneficios económicos y sociales para su comunidad.
- Poseer relevancia cultural, arquitectónica o histórica.
- Tener capacidad para inspirar y atraer visitantes de todo el mundo.
¿Cómo será la votación de las 7 maravillas contemporáneas?
Las nominaciones permanecerán abiertas hasta el 7 de enero de 2027. Ese día se anunciarán los 70 candidatos seleccionados y comenzará la votación pública. Posteriormente, el 7 de abril de 2027 se revelarán los 30 finalistas, mientras que el 7 de julio de 2027 se darán a conocer oficialmente las 7 maravillas contemporáneas del mundo elegidas por especialistas y por la participación ciudadana.
Según el WTTC, esta iniciativa pretende demostrar que las grandes obras contemporáneas no solo destacan por su arquitectura, sino también por su capacidad para atraer inversiones, generar empleo, fortalecer la identidad de los destinos.





