Nota de EU89.7
Expertos analizan la función del Ejército en términos de la seguridad ciudadana

Una de las premisas es que las fuerzas armadas intervienen en asuntos ciudadanos cuando la autoridad civil es incapaz de responder…

¿Cuál es la función del Ejército en la seguridad ciudadana y cual la función real frente a las acciones del narcotráfico y del crimen transnacional?

Una de las premisas es que las fuerzas armadas intervienen en asuntos ciudadanos cuando la autoridad civil es incapaz de responder a las demandas de la ciudadanía.


Esa es la premisa que manejan el mexicano Ernesto López Portillo, especialista en temas de seguridad pública y reforma policial, y Francisco Jiménez, exministro de Gobernación de Guatemala e investigador del Centro de Investigaciones Económicas Nacionales (CIEN).

Ambos fueron invitados por el programa A Primera Hora para platicar acerca de la situación actual de los militares en el contexto de la seguridad ciudadana.

Ernesto López Portillo

Su visión del Ejército en la región

La percepción, respecto de las fuerzas armadas, no es la misma en cada país. Hay que tener cuidado en no hacer generalizaciones.

En Colombia, por ejemplo, en una jornada académica la semana pasada, se en que puede haber países donde la memoria histórica ha dejado a las Fuerzas Armadas en condiciones de debilidad. En México, en cambio, no hay instituciones de mayor credibilidad y confianza que la Marina y la Secretaría de la Defensa Nacional.

Esa percepción está directamente relacionada a la falla estructural de las autoridades civiles. En otras regiones del mundo si los civiles resuelven, los militares no intervienen.

Hay una transición en ese tema. El terrorismo activa todas las herramientas del Estado, entonces ya hay una intervención temporal del Ejército; si hay participación directa es subsidiaria al poder civil, y si es de auxilio están bajo las ordenes del poder civil.

En el caso de la temporalidad y de la subsidiaridad solo interviene cuando la autoridad civil no es capaz de resolver problemas de seguridad ciudadana.

Eso nos compromete en cuando a qué régimen democrático queremos. La seguridad pública es responsabilidad de las autoridades civiles. La Corte Suprema de Justicia de México resolvió que en auxilio de la seguridad ciudadana, el Ejército podría hacerlo. Entonces se acabo la temporalidad. Las Fuerzas Armadas llegaron para quedarse.

Es el desgobierno civil de la seguridad lo que hace que las Fuerzas Armadas se encarguen para aquello para lo que originalmente no fueron concebidas.

Dice usted que el Ejército llegó para quedarse, ¿cómo resolver las fallas estructurales del poder civil?

No por ahora. Los mejores académicos en estos temas han declarado que las Fuerzas Armadas han tenido un rol en las tareas policiales en México. Un rol que no ha terminado, pero que de 2007 a la fecha se multiplicó la intervención militar, con la decisión del presidente Felipe Calderón de impulsar al Ejército en Michoacán cuando inició su guerra contra las drogas.

Ahora tenemos unos 50 mil miembros de las Fuerzas Armadas diariamente en la calle en tareas de reducción de la violencia.

El impacto importante es entender que acompañando esta estrategia, la violencia se multiplicó. No existe evidencia pública sistematizada confiable que confirme que la intervención de las Fuerzas Armadas reduzcan la violencia.

¿El Ejército es efectivo en el combate al crimen organizado?

Las organizaciones criminales se desmontan con inteligencia, no con las armas. Las organizaciones criminales con el aseguramiento patrimonial. Las organizaciones criminales se mueren si se les quita el alimento, el dinero, las armas.

¿Es participación en auxilio excepcional?

Yo participo de un programa de seguridad ciudadana, “Seguridad Sin Guerra”, de la Universidad Iberoamericana. Jamás se ha negado la participación del Ejército ante un auxilio excepcional, como el crimen organizado.

Sin embargo, en operaciones policiales no hay confrontaciones armadas. El problema es poner al Ejército adelante. Ponerlo atrás de los fiscales, encargados de perseguir e investigar, es fundamental, para proteger al Estado y a la gente.

Pero ojo: Si se transfiere la decisión operativa a las Fuerzas Armadas, los soldados hacen los que saben hacer: usar la fuerza.

Se necesita un plan de retiro progresivo, gradual de las Fuerzas Armadas de la seguridad ciudadana. El plan complementario de profesionalización de las fuerzas civiles. La trampa de Estado es que si no construimos autoridades civiles profesionales, utilizamos a las militares, y si utilizamos a los militares no construimos profesionales civiles. Esa es la trampa.

Se sataniza al Ejército

Todo depende de la cantidad y calidad de información. En México sucede que se politizan estas posturas.

En Tamaulipas, frontera con EE.UU., un lugar donde el ejercito lleva 50 años operando fuertemente y nunca se ha reducido, los registros de organismos públicos, internaciones y universales de derechos humanos, registran violaciones de las Fuerzas Armadas como nunca antes, con evidencia sistematizada pública. Entonces, la gente decide colocarlas en una ponderación menor.

Es cuestión de entender las herramientas, los recursos y la experiencia democrática en seguridad. Eso se comprueba viajando a lugares donde si hay experiencia democrática en seguridad: Turquía, Sudáfrica, España, Francia u Holanda, por ejemplo.

Hay países en donde nadie aceptaría que alguien de las Fuerzas Armadas llegue a solicitar un documento porque todo está ligado a un formato civil. No han cedido las autoridades civiles el mando a la autoridad militar.

Si la gente acepta la debilidad civil, habrá intervención militar a cualquier costo. A quienes preguntan por qué satanizamos al Ejército habría que preguntarles por qué no somos capaces de crear confianza en la Policía. La gente se acostumbra a desconfiar de la policía… ya a nadie se le pregunta.

Se dice que los policías son muy corruptos y hay mas temor en ella que en un reten del Ejército

La inmensa mayoría de la gente tiene más temor de la policía que en las Fuerzas Armadas. La imagen de la policía está hasta en un 30 por ciento; las Fuerzas Armadas están arriba del 85 por ciento. La Marina, que tienen índices más altos de mortalidad, es la que más confianza merece. La situación es la misma en situación de confianza.

En diciembre México tendrá un nuevo presidente, de izquierda, ¿cómo ve prevé la seguridad ciudadana para entonces?

Hoy se presentó una iniciativa de ley que crea una nueva guardia nacional en México. El control policial entregado del Gobierno Federal a las Fuerzas Armadas. Es un plan progresivo que terminará formando una guardia nacional dirigida desde la Secretaría de Defensa Nacional.

Eso está de pronóstico reservado hacia las Fuerzas Armadas. Es una militarización de la seguridad ciudadana. Andrés Manuel López Obrador dijo que nunca usaría a las Fuerzas Armadas en tareas de seguridad ciudadana. Sin embargo, lee han presentado un diagnóstico sobre seguridad que lo ha llevado a cambiar totalmente su postura.

Francisco Jiménez

El Ejército en apoyo a las fuerzas civiles

El concepto aplica bien. Por ejemplo en el caso de la Policía Nacional Civil (PNC) que debe ser fortalecida. El Ejército tiene poco que decir sobre el tema. El tema de las extorsiones es policial y el Ejército no tiene nada que hacer, porque ha habido una respuesta policial.

Pero el desgobierno de la seguridad civil, es un fenómeno que irá creciendo. El Estado, ante este desgobierno, no puede dejar eso por fuera. Es necesario fortalecer la seguridad civil cuando sea necesario. Cuando los políticos no logren el desarrollo del Gobierno la presencia del Ejército va a ser necesaria.

Hay comunidades que piden destacamentos militares

En el caso de Guatemala, así como se hace diferencia entre países, hay que hacerlo entre regiones. Las solicitudes de destacamentos militares son en áreas donde estuvo presente la guerra civil.

Pero también la presencia en perspectiva autoritaria el Ejército junto al papel catalizador para resolver ciertos problemas. Esto hace que la credibilidad del Ejército sea alta.

Sin embargo, en los últimos años la credibilidad de los militares ha disminuido en términos generales, por la participación de algunos miembros del Ejército en actividades anómalas.

En Guatemala estábamos en el proceso de fortalecer la PNC

Los éxitos de la PNC… la capacidad se ha demostrado con el trabajo de desmantelamiento de grupos ligados al sicariato y extorsionista. Ha demostrado sus capacidades, desde inteligencia y hasta investigación y su cooperación con el Ministerio Público (MP).

La capacidad de la PNC no solo ha superado su capacidad numérica, sino también su nivel de profesionalización.

El problema que vemos es que cuando sus normas internas, relacionadas con ascensos, no se cumplen, y ya se ha demostrado con cambios anteriores hacia mandos medios, nos muestra un ejemplo de cómo debilitar la institución.

Si no respetamos normas de ascenso en una institución que debe mantener la jerarquía, se pierde la institucionalización. Son 20 años en que una decisión, por las razones que fueran, demuestra que no hemos logrado fortalecer la institucionalidad a tal punto de que esta se blinde con cambios fundamentales en la institución.

Pero también tenemos el problema de la inteligencia, no sabemos cómo va para enfrentar el crimen organizado. No es solo atacar los problemas estructurales de la violencia, sino atacar a las propias estructuras que están causando el problema.

Pareciera que estamos ausentes de la racionalidad de la seguridad nacional. Aparte de sus funciones en términos del momento, de establecer objetivos permanentes, en territorios y en recursos.

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