Estudiantes de la Universidad de San Carlos de Guatemala (Usac), tomaron otra medida de protesta este viernes, 5 de junio, al encadenarse en el ingreso de la Corte de Constitucionalidad (CC). El objetivo es pedirles a los magistrados que resuelvan con objetividad los amparos presentados por la exclusión de los cuerpos electorales y la reelección de Walter Mazariegos para continuar como rector de la casa de estudios superiores.
Durante varios días consecutivos se han llevado a cabo plantones en este espacio por parte de los universitarios e integrantes de organizaciones de sociedad civil. La temática ha ido cambiando, desde expresiones inspiradas en el fútbol, pidiendo que el pleno "no se deje echar gol", hasta la colocación de mantas y otras prácticas que durante la presente jornada se intensificaron.
Desde horas de la madrugada, tres personas se acercaron a las instalaciones y se encadenaron, una medida que aseguraron que mantendrán por tiempo indefinido. Los manifestantes permanecen con los rostros cubiertos y acompañados de pancartas con mensajes que muestran fotografías de tres de los magistrados de la CC a quienes señalan de emitir resoluciones contrarias a la ley.
También se observan pancartas con expresiones dirigidas a Mazariegos, a quien tachan de "usurpador", pues reiteran que tanto su primera designación como rector como su reelección estuvieron plagadas de ilegalidades.
Quema de neumáticos y otras medidas de hecho
Con el paso de las horas, los manifestantes implementaron otro tipo de medidas, que incluyeron el lanzamiento de estiércol en la fachada, a la vez que colocaron mensajes utilizando estos mismos desechos.
Durante las distintas jornadas de protesta no se ha cerrado el paso en el área, sino que los plantones han sido pacíficos y se han limitado al frente del edificio. Sin embargo, en cierto momento de este viernes fueron colocados algunos neumáticos obstaculizando al menos uno de los carriles vehiculares.
Mientras esto ocurría, al lugar se presentaron elementos de la Policía Nacional Civil (PNC) que portaban cascos, batones y escudos. En medio de expresiones de rechazo de parte de los manifestantes, los agentes procedieron a retirar los obstáculos y liberar la vía.
Aunque hubo expresiones verbales para cuestionar la presencia de las fuerzas policiales y se dieron ciertos roces y reclamos, no surgieron enfrentamientos de tipo físico. Los agentes formaron una valla en ese punto y permanecieron resguardando el lugar, a donde también se presentaron delegados de la Procuraduría de los Derechos Humanos.
Finalmente, los manifestantes optaron por retirarse. Antes de esto, procedieron a prenderles fuego a algunas de las llantas que mantenían en el lugar.




