Nota de EU89.7
En medio del luto y de las restricciones por el Covid-19, México celebra el Día de Muertos

Las ofrendas del Día de Muertos se convirtieron este año en un consuelo para los que no pudieron decir adiós por la pandemia de Covid-19.

México celebra desde este domingo un Día de Muertos atípico, en medio de fuertes restricciones y con miles de familias enlutadas por la pandemia de coronavirus (Covid-19), que ha cobrado la vida de unos 92 mil mexicanos.

El cierre de los cementerios, que para estas fechas suelen estar abarrotados, y la cancelación de numerosos eventos se cuentan entre las medidas para evitar que la cifra de contagios se dispare en el país. Actualmente, México supera los 900 mil casos de Covid-19.

En Ciudad de México tampoco se llevó a cabo el acostumbrado desfile de sonrientes “catrinas” y disfraces multicolores.

En su lugar, muchas familias recuerdan, en la intimidad de sus hogares, a quienes ya fallecieron.

Día de Muertos en México
AFP

El coronavirus ya había alterado los ritos funerarios, debido a que en muchos casos los cuerpos de los fallecidos pasaron directamente del hospital al crematorio, y numerosas familias no pudieron celebrar velorios.

Por ello, las ofrendas del Día de Muertos se convirtieron este año en un consuelo para los que no pudieron decir adiós por la epidemia.

Según la tradición mexicana, durante este día las ánimas regresan a casa para convivir con sus parientes, que les preparan ofrendas con fotos, flores de cempasúchil, bebidas y alimentos, además del pan de muerto.

Día de Muertos en México
AFP

Se siente la ausencia

A lo mejor en su momento lo ves con dolor, pero ahora lo empiezo a ver como una alegría, de lo que representa en realidad el Día de Muertos”, dice Janet Burgos, de 41 años.

Junto con sus hermanos, Janet puso una ofrenda en memoria de su mamá, Rosa María, quien murió en junio, a los 64 años de edad, presuntamente de Covid-19.

Al lado del altar, adornado con papel picado, fruta y una fotografía, Janet recuerda que su mamá pedía que no la lloraran cuando muriera.

Yo quiero que todos estén contentos; que hagan fiesta porque yo fallecí. No quiero que estén llorando porque la vida continúa”, recuerda la mujer que le decía su madre.

Va a ser el primer año en que nosotros en sí vamos a poner una ofrenda y más que nada para mi mamá, porque todos los años la ponía ella”, comenta Nelly, de 47 años, la otra hija de Rosa María. “Para ser la primera vez (…) quedó muy bonita”.

Y aunque el altar en memoria de Rosa María está impregnado de la alegría propia del Día de Muertos, la familia no puede ocultar la tristeza.

Se siente la ausencia y siempre se va a sentir”, suspira Janet.

El gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador decretó tres días de luto nacional por las víctimas del Covid-19 en México, el cuarto país con más víctimas mortales por la enfermedad.

*Con información de AFP