La NFL no pierde tiempo y, apenas concluido el Super Bowl LX con la victoria de los Seattle Seahawks sobre los New England Patriots por 29-13, ya ha comenzado a marcar el camino hacia su próxima gran cita. La liga reveló oficialmente el logotipo del Super Bowl LXI, dando inicio a la cuenta regresiva para el evento que se celebrará el 14 de febrero de 2027 en el SoFi Stadium de Inglewood, California, escenario que volverá a recibir el partido más importante de la temporada tras haber sido sede en la edición LVI de 2022.
La nueva identidad visual del Super Bowl LXI mantiene la estructura moderna que ha caracterizado a los últimos logotipos, con los números romanos y el trofeo Vince Lombardi como eje central del diseño. Sin embargo, esta versión busca ir más allá de lo tradicional al capturar la esencia de la costa californiana y rendir homenaje a la ciudad anfitriona, reforzando el vínculo entre el evento y la cultura local del sur de California.
La NFL ya se prepara para el próximo Super Bowl
El rasgo más distintivo del logotipo es la incorporación de elementos geográficos dentro de los números romanos, los cuales presentan un diseño que emula las olas del Océano Pacífico. Esta propuesta visual conecta directamente con el entorno marítimo de Los Ángeles y se complementa con una paleta de colores que evoca los atardeceres característicos de la región. De esta manera, la NFL continúa con la línea estética de personalizar sus logotipos, tal como lo hizo en ediciones recientes, donde se integraron símbolos representativos de la ciudad sede.
Otro aspecto llamativo de esta revelación es la ausencia de colores asociados a franquicias específicas, un detalle que no ha pasado desapercibido entre los aficionados. En años anteriores, surgieron teorías en redes sociales que sugerían que los logotipos anticipaban a los equipos finalistas de la AFC y la NFC. Con el diseño del Super Bowl LXI, la NFL parece apostar por disipar esas especulaciones y centrar la narrativa únicamente en la identidad de la ciudad anfitriona, dejando que el camino al Vince Lombardi se defina, como siempre, dentro del campo.



