Fayza Lamari, madre y representante del delantero del Real Madrid Kylian Mbappé, ha sido interrogada por la justicia francesa en el marco de una investigación por presunta corrupción que involucra a Mohamed Sanhadji, quien estuvo al frente de la seguridad de la selección francesa entre 2004 y 2026. Según publicó el diario L’Équipe, Lamari compareció ante los jueces instructores el pasado viernes y quedó bajo la condición de "testigo asistido", una figura jurídica que se aplica cuando existen indicios de posible participación en unos hechos, aunque todavía no hay elementos suficientes para una imputación formal.
Los investigadores sospechan que Lamari pudo solicitar la intervención de Sanhadji para facilitar la obtención de cuatro visados. Por el momento, los abogados de la madre del futbolista han optado por no pronunciarse sobre el caso. Sanhadji, por su parte, está imputado por presuntos delitos de corrupción, malversación de fondos y tráfico de influencias, en una investigación que ha llevado a las autoridades a interrogar a numerosas personalidades vinculadas al fútbol francés, entre ellas jugadores, antiguos integrantes de la selección, dirigentes de la Federación e incluso actores.
Silencio en el entorno de la familia Mbappé
El propio Mbappé también fue interrogado durante su estancia en París a finales del mes pasado, después de abandonar por lesión la concentración de Francia. De acuerdo con L’Équipe, su comparecencia forma parte de las diligencias destinadas a esclarecer las actividades de Sanhadji y no implica, por sí misma, que el delantero esté acusado de algún delito. Los magistrados también analizan una donación de 60.300 euros que el futbolista habría realizado al agente en 2023, poco antes de viajar a Camerún acompañado por él, con el objetivo de determinar si el desplazamiento respondía a motivos oficiales o privados.
La investigación también ha tenido consecuencias en el entorno de la selección francesa. Tras la llegada de Zinedine Zidane al banquillo, Mbappé habría solicitado que Sanhadji continuara como responsable de su seguridad, pero el agente tuvo que dejar esa función debido a las medidas cautelares que le prohíben mantener contacto con integrantes actuales o antiguos del combinado nacional. Mientras avanzan las pesquisas, la justicia francesa busca esclarecer el alcance de las presuntas irregularidades y determinar la posible responsabilidad de las personas relacionadas con el caso.




