Galilea Montijo respondió de manera directa a quienes han criticado los recientes cambios en su rostro, afirmando que continuará tomando decisiones sobre su apariencia sin tomar en cuenta los comentarios negativos.
La conductora de "Hoy", una de las figuras más reconocidas de la televisión mexicana, enfrentó la controversia más reciente tras la viralización de imágenes donde se le veía "el rostro chueco".
Ella aclaró que está tranquila con los procedimientos estéticos que se ha realizado y dejó un mensaje para sus detractores: "El día que me paguen la cirugía, reclamen".
La polémica surgió cuando usuarios en redes sociales comenzaron a comparar su imagen actual con fotografías anteriores, cuestionando cambios notables en su rostro que, según las críticas, habrían resultado de procedimientos que no salieron como esperaba.
En algunas apariciones públicas se le notó hinchada y con dificultad para hablar, lo que intensificó la ola de especulaciones sobre supuestas cirugías plásticas.
Rompe el silencio ante los ataques
En respuesta a la avalancha de comentarios, Galilea Montijo decidió hablar de frente y aclarar su postura durante un encuentro con la prensa en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México.
Hizo énfasis en que, aunque la foto más criticada fue editada de forma exagerada, la responsabilidad y el derecho sobre su aspecto le corresponden exclusivamente a ella.
"Han surgido muchísimas páginas donde hasta yo me veo distorsionada. Me da mucha risa y curiosidad que hoy en día, cuando se habla tanto del respeto a los cuerpos y la sororidad, muchas veces son las mismas mujeres quienes resultan más duras en las críticas".
Además, Galilea Montijo reconoció que en una ocasión sí se le notó el rostro hinchado, pero esto fue consecuencia de no esperar el tiempo adecuado después de someterse a un procedimiento:
"La vez pasada sí quedé súper hinchada. Debí de haberme esperado una semanita más".
Galilea Montijo dejó claro que recibe las críticas constructivas y positivas, pero no permitirá ataques destinados a lastimar. Subrayó: "El día que alguien me pague la cirugía y no le gustó cómo quedó, tendrá derecho de reclamar, pero mientras tanto yo estoy muy bien y tranquila".
Reiteró que evita criticar a otros y prefiere mantener la buena vibra en su entorno, incluso bromeando sobre sí misma: "Tengo sentido del humor, me río hasta de mí. Pero cuando veo tanta crítica, digo: ¿y la sororidad?", puntualizó.





