El papa León XIV protagonizó una de las apariciones más inesperadas en la nueva lista de los mejor vestidos de Vanity Fair. La revista estadounidense lo incluyó entre las figuras con el estilo más original de 2026, compartiendo espacio con artistas, diseñadores y personalidades reconocidas por romper con los códigos tradicionales de vestimenta.
La selección marca además el regreso de una de las clasificaciones históricas de la publicación. Vanity Fair volvió a presentar su Best Dressed List por primera vez en esta década, después de dejar de publicarla en 2019. Para su edición 2026, la revista dividió a los elegidos en cinco categorías: Perennials, Originals, Professionals, Duos y The Future.
León XIV aparece precisamente dentro de "The Originals", una categoría reservada para personalidades cuya forma de vestir destaca por ser innovadora, singular y capaz de sorprender. Y fue un detalle aparentemente sencillo el que terminó colocándolo en el radar de la publicación: la combinación de su sotana con zapatillas deportivas.
¿Por qué Vanity Fair eligió al papa León XIV?
Según Vanity Fair, el pontífice ha mostrado desde antes de llegar al papado una manera particular de combinar la vestimenta religiosa tradicional con elementos mucho más informales.
La revista destacó especialmente una imagen en la que Robert Prevost, antes conocido como "padre Bob", aparece con una sotana color crema y zapatillas Nike. Esa mezcla entre formalidad religiosa y calzado deportivo fue descrita por la publicación como uno de los elementos que mejor representa su estilo personal.
Vanity Fair también señaló que León XIV ha mantenido cierto sentido de informalidad incluso después de convertirse en pontífice, utilizando en algunas ocasiones gorras de béisbol junto a prendas vinculadas con su papel dentro de la Iglesia.
Más que considerar únicamente la elegancia convencional, la categoría premia precisamente aquellas elecciones que transmiten personalidad y que se alejan de lo esperado.
León XIV ocupa el sexto lugar entre "The Originals"
Dentro de esa clasificación, León XIV aparece en la sexta posición.
Por delante del pontífice se encuentran el cineasta Spike Lee, la patinadora Alysa Liu, la directora del Studio Museum de Harlem Thelma Golden, la creadora Colby Mugrabi y el escritor Hilton Als.
Después del papa aparecen la diseñadora Sandy Powell y las cantantes Rosalía, Yseult y Björk. De esta manera, León XIV termina compartiendo una lista poco habitual para un líder religioso con algunas de las figuras más reconocidas actualmente por sus propuestas estéticas.
Rosalía y Björk también figuran entre las más originales
La presencia de Rosalía y Björk ayuda a entender el criterio utilizado por Vanity Fair para esta categoría.
Björk ha construido durante décadas una imagen asociada con el diseño experimental y la moda de vanguardia. La revista recordó una de sus recientes apariciones con un llamativo abrigo de fibra de vidrio rosa diseñado por Louise Trotter para Bottega Veneta durante la Bienal de Venecia.
Rosalía, por su parte, ha convertido el vestuario en una parte importante de cada una de sus etapas musicales y aparece entre las figuras que Vanity Fair considera capaces de utilizar la moda como una extensión de su identidad artística.
La inclusión de León XIV junto a ellas resulta llamativa precisamente porque sus mundos son completamente distintos, aunque la revista encuentra un punto común: una manera de vestir reconocible y difícil de confundir con la de otras personas.
Una lista que no se limita a celebridades
El regreso del Best Dressed List de Vanity Fair tampoco se concentra únicamente en actores o músicos.
En las distintas categorías aparecen diseñadores, deportistas, artistas, cineastas, empresarios y figuras políticas. Entre los seleccionados de 2026 figuran nombres como Nicole Kidman, Lenny Kravitz, Grace Jones, Teyana Taylor, Colman Domingo, Jacob Elordi y Harry Styles.
La publicación también cuenta con una categoría denominada "The Future", dedicada a nuevas figuras cuyo estilo comienza a llamar la atención. Allí aparecen, entre otros, la cantante Olivia Dean y el futbolista Erling Haaland.
Esto explica por qué la selección de León XIV no debe interpretarse únicamente como un reconocimiento a la elegancia tradicional, sino como parte de una mirada más amplia sobre la identidad visual de las figuras públicas.




