El delantero bosnio marcó ante Canadá el primer gol de su selección en una Copa del Mundo desde Brasil 2014 y puso fin a una larga espera para los aficionados balcánicos.
La espera terminó para Bosnia y Herzegovina. Doce años después de su última participación en una Copa del Mundo, Jovo Lukic inscribió su nombre en la historia del futbol bosnio al marcar el primer gol de su país en el Mundial 2026.
El tanto llegó en el debut de Bosnia frente a Canadá y tuvo un significado especial para una selección que regresó a la máxima cita del fútbol después de una ausencia de más de una década.
La última vez que los aficionados bosnios habían celebrado un gol en un Mundial fue el 25 de junio de 2014, durante la victoria 3-1 sobre Irán en Brasil. Aquella tarde anotaron Edin Dzeko, Miralem Pjanic y Avdija Vrsajevic, en lo que sigue siendo la única victoria mundialista de Bosnia y Herzegovina.
Desde entonces transcurrieron doce años sin que la selección balcánica volviera a disputar un partido de Copa del Mundo.
Por eso, cuando Jovo Lukic envió el balón al fondo de la red ante Canadá, el gol significó mucho más que una ventaja en el marcador. Representó el regreso de Bosnia al escenario más importante del fútbol y el inicio de un nuevo capítulo para una selección que busca consolidarse entre las habituales participantes mundialistas.
El hombre detrás del gol
A diferencia de figuras ampliamente reconocidas como Edin Dzeko, Jovo Lukić pertenece a la nueva generación llamada a liderar el futuro del fútbol bosnio. Nacido el 28 de noviembre de 1998, el delantero se desempeña actualmente en el FC Universitatea Cluj, club que compite en la primera división de Rumania.
Antes de dar el salto al futbol rumano, Jovo Lukic desarrolló gran parte de su carrera en Bosnia y Herzegovina, donde vistió las camisetas de Krupa, Borac Banja Luka y Sloga Doboj. Con Borac conquistó títulos de la liga bosnia y se consolidó como uno de los atacantes más destacados del campeonato nacional.
Su convocatoria al Mundial 2026 fue una de las apuestas del seleccionador Sergej Barbarez para renovar el ataque de Bosnia. A sus 27 años, Jovo Lukic, llegó al torneo en uno de los mejores momentos de su carrera y respondió de la mejor manera posible: anotando un gol histórico para su país.
El relevo de una generación
Precisamente Dzeko, quien inició el encuentro desde la banca, presenció el momento. A sus 40 años, el referente y máximo goleador histórico de Bosnia y Herzegovina lidera una plantilla que combina experiencia y juventud, con el objetivo de superar lo realizado en la única participación anterior de la selección en una Copa del Mundo.
El gol de Lukić también simboliza la transición que vive el combinado balcánico. Durante años, nombres como Dzeko y Pjanic fueron la cara visible del futbol bosnio. Ahora, una nueva generación comienza a abrirse paso en el escenario internacional.
La anotación frente a Canadá representa uno de los primeros grandes momentos de ese relevo.
Aunque el Mundial apenas comienza, el nombre de Jovo Lukic ya quedó ligado a una fecha especial para Bosnia y Herzegovina: el día en que puso fin a doce años de silencio goleador en las Copas del Mundo y devolvió a su país una celebración que parecía demasiado lejana.


