La República Democrática del Congo regresa a la máxima cita del futbol por primera vez desde 1974 y debutará frente a una Portugal liderada por Cristiano Ronaldo en el arranque del Grupo K.
La espera terminó. Después de 52 años de ausencia, la República Democrática del Congo volverá a disputar un partido de Copa del Mundo cuando enfrente este miércoles a Portugal en Houston, en un duelo correspondiente al Grupo K del Mundial 2026.
Para los congoleños, la cita tiene un significado histórico. Su única participación mundialista había sido en Alemania Occidental 1974, cuando el país competió bajo el nombre de Zaire y se convirtió en la primera selección del África subsahariana en disputar una Copa del Mundo. Desde entonces, generaciones enteras crecieron sin ver a su país en el mayor escenario del balompié internacional.
Un regreso construido a pulso
La clasificación de Congo fue una de las historias más destacadas del camino hacia el Mundial. El equipo dirigido por Sébastien Desabre superó varias rondas de repesca y selló su boleto al torneo tras imponerse a Jamaica en la repesca intercontinental, completando así un regreso que el país llevaba esperando más de medio siglo.
El combinado africano llega respaldado por una generación con experiencia en las principales ligas europeas. Entre sus referentes destacan el delantero Yoane Wissa, figura en la Premier League inglesa, y el experimentado atacante Cédric Bakambu, dos de las principales armas ofensivas de los "Leopardos".
El desafío llamado Portugal
El estreno, sin embargo, no será sencillo. Del otro lado estará una de las selecciones más talentosas del torneo. Portugal afronta su novena participación mundialista con la ambición de conquistar por primera vez la Copa del Mundo y con una plantilla repleta de figuras encabezadas por Cristiano Ronaldo.
La selección portuguesa obtuvo su clasificación con autoridad, anotando 20 goles en apenas seis partidos de la fase eliminatoria europea, y parte como favorita para liderar un Grupo K que también integran Colombia y Uzbekistán.
Además, los lusos presentan números sólidos en este tipo de escenarios. Solo han perdido dos de sus últimos quince encuentros de fase de grupos en los Mundiales y permanecen invictos en sus cinco partidos más recientes ante selecciones africanas en la Copa del Mundo.


