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Secretario de la ONU propicia un rompimiento en Guatemala por su capricho y rebeldía, dice Rodolfo Ibarra

Hemos aprendido que extraviarnos cortesía de extranjeros, y eso tiene un costo. Falta de empleo, de educación y augurios de justicia bastante cuestionados.

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Foto: Ruslin Herrera, Emisoras Unidas

El Secretario General de las Naciones Unidas está propiciando un rompimiento en Guatemala por su capricho y rebeldía. El Presidente no es un filtro del aceite que se pueda cambiar cuando se nos dé la gana.

Así se refirió Rodolfo Ibarra, estratega de comunicación y política, luego de hacer un análisis de los discursos del mandatario Jimmy Morales.

Él y Ramiro Macdonald, catedrático universitario y estratega en comunicación y semiólogo, fueron los invitados este día en el programa A Primera Hora para platicar acerca de las evasivas del jefe del Ejecutivo.

Ayer, al ser cuestionado sobre si acatará un fallo de la Corte de Constitucionalidad (CC) que le ordena permitir el ingreso al país de Iván Velásquez, jefe de la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala (Cicig), Morales respondió:

“Una vez le dijeron a Galileo Galilei que no dijera que a tierra se mueve. Él respondió: ‘no se mueve, pero se mueve’. Ahí queda la respuesta”. Después evadió una contestación directa.

Lea también: Jimmy Morales al hablar de CICIG emula a Galileo Galilei

Ibarra, quien también fue vocero presidencial, se refirió de la siguiente forma.

Lo que el Presidente está diciendo, dice sin ambigüedades. ‘Si se llega a dar, no voy a acatar una orden a mi consideración ilegal de la CC’, y ‘si se llegase a presentar el caso, no voy a permitir que se dé’. Políticamente dice, ‘si se llega a dar no voy a permitir que se dé’.

Lo que yo veo es a un Presidente con certeza y con claridad. Lo que está diciendo a los periodistas es: ‘no me pregunten algo que no se ha dado’.

El presidente Morales tiene una particularidad en sus registros de comunicación que si no se sabe interpretar políticamente, puede ser que se le etiquete con ambigüedad. Sin decirlo lo dice: ‘Cuando tenga que hablar del tema lo haré de forma directa y frontal’, como siempre lo ha hecho.

“Hay que respetar al Presidente”

Yo puedo entender que se tenga animadversión con el Presidente como actor, como escritor, como productor. Pero es el Presidente y hay que tenerle respeto. El que no quiera entender los códigos cuando un presidente habla, no sabe entender la comunicación.

¿Aunque haya un rompimiento constitucional…? Vamos a dar por supuesto que se pueda dar, porque el Presidente anticipó criterio y entonces la CC deberá hacer lo que tenga hacer.

El que está propiciando que se dé un rompimiento es el capricho y la rebeldía del Secretario General de las Naciones Unidas. Si se diera eso, el desacato, tendríamos un choque de ruta de poderes, y la ONU nos metería a una división y polarización entre los guatemaltecos.

Todos podemos tener una opinión del ejercicio del Presidente, buena o mala. Pero el fue electo para cuatro años de ejercicio. El que no esté de acuerdo con él que participe en política y se postule para cambiar el sistema. Mientras, respetemos el periodo constitucional de la presidencial. En el próximo proceso electoral, la Cicig será el principal teme de debate.

“Uno tiene que respetar la Presidencia”

No concuerdo con Ramiro MacDonald. El Presidente ha sido claro, respetuoso y enfático. Cuando el dijo que se avecinaba un tema penal para su hijo. El primero que llamó a su hijo para que se presentara a la justicia fue él. El primero que dijo ‘no voy a meter una mano por mi hijo’, fue él.

Luego tenemos a un hijo que respeta y se presenta a la justicia. Dice: ‘pedí una factura y la presenté’. Pide un proceso abreviado para presentarse a sus estudios. Este tema es ideológico, el club del bochinche que quiere conculcar el periodo presidencial. Yo me opongo a eso.

“Que no se politice la justicia”

Lo que necesitamos sacar del país es que se politice la justicia. Tenemos que echar a una corte que opina, legisla y politiza. Que ha sobrepasado sus mandatos, al club del bochinche.

Hay que sacar el hecho de que se irrespete la presunción de inocencia. El evangelio de la Cicig es uno: ‘Se presume culpable hasta que se compruebe lo contrario’. Con golpes mediáticos que se llevan la reputación de personas y sus familias.

¿Del bono presidencial en el Ministerio de la Defensa? El Presidente no tiene nada que hacer ahí. Los tribunales dijeron que el Ministro no tiene culpabilidad y quedó libre. El Presidente tuvo que devolverlo. No lo escondió. No jugó al ratón y al gato. Lo encaró.

“No es falso un discurso apela a la justicia”

El presidente Morales tiene mucho que perder el 14 de enero a las 14. Tendría que enfrentar a la justicia. Si algo se ha ideologizado en el país, es la justicia.

Respeto de su participación en la ONU, no es falso un discurso apela a la justicia, no falso el proceso contra la familia Bitkov, no falso el proceso contra la familia Zimeri. Que muchos guatemaltecos tengan una concepción de un presidente con una imagen deteriorada, que ha padecido crisis inéditas, que no estaba preparado para esto, es una cosa.

Pero otra cosa es tener a un Presidente que apela por la justicia, que no se extralimita en el control constitucional, eso no tiene nada de falso.

Hay corruptos los que han prostituido la justicia y hay que sacarlos, y participar en el cambio, pero no en el club del bochinche, que está conculcando el poder cada tres años. Es importante discutir las cosas concretas que los guatemaltecos tenemos que hacer en adelante. Hay que generar empleo, lograr la certeza a la inversión.

“¿Qué aprendimos en los últimos tres años?”

Aprendimos que ahora los guatemaltecos nos podemos ver las caras y confrontar nuestras ideas, sin bochinches. No podemos politizar la justicia, no podemos meternos en estos callejones que solo nos desvían de lo que tenemos que hacer.

Hemos aprendido que extraviarnos cortesía de extranjeros, y eso tiene un costo. Falta de empleo, de educación y augurios de justicia bastante cuestionados.

Hay que respetar la Presidencia. El Presidente no es un filtro del aceite en el carro que se pueda cambiar cuando se nos dé la gana, con declararlo interdicto.

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