Nota de EU89.7
Covid-19: la pandemia cambió al mundo en el 2020

La pandemia de coronavirus llegó con fuerza, desgarrando familias, paralizando economías y confinado a cerca de 4 mil millones de personas en sus casas.

Cuando inició el 2020, nadie se podía imaginar lo mucho que cambiaría el mundo en cuestión de un año.

La pandemia de coronavirus llegó con fuerza, enlutando familias, paralizando economías y confinado a cerca de 4 mil millones de personas en sus casas.

El 2020 fue un año que cambió el mundo, como ningún otro en al menos una generación, posiblemente desde la Segunda Guerra Mundial.

Esta pandemia es una experiencia única en la vida de todos los habitantes actuales de la Tierra (…) Prácticamente nadie se ha librado”, opina Sten Vermund, epidemiólogo y decano de la Escuela de Salud Pública de Yale.

Coronavirus en Brasil
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Confinamiento

Para mediados de abril, cerca de 4 mil millones de personas (la mitad de la población mundial) debían respetar algún tipo de confinamiento. De París a Nueva York, de Londres a Buenos Aires, las calles se enmudecieron, y el silencio solo era roto por el sonido de las sirenas de las ambulancias, que recordaban que la muerte estaba al acecho.

Las cadenas de suministro pararon, y las personas, en pánico, vaciaron los supermercados.

Tiendas, bares, restaurantes y hoteles se vieron obligados a colgar el cartel de “cerrado”, así como escuelas y universidades.

Las competiciones deportivas se anularon. Los vuelos se suspendieron y el sector vivió la peor crisis de su historia.

El teletrabajo se hizo necesario y las videoconferencias reemplazaron a las reuniones, los viajes de trabajo y las celebraciones.

Desigualdades

También la falta de inversión crónica en salud quedó de manifiesto de una manera flagrante, ante las dificultades de los hospitales para hacer frente a la avalancha de enfermos y el colapso de sus servicios de cuidados intensivos.

El personal sanitario, a menudo mal pagado y con cargas de trabajo brutales, libraba una batalla sin los equipos de protección necesarios.

Las desigualdades quedaron expuestas.

La violencia doméstica se disparó al igual que los problemas de salud mental. Y mientras quienes tenían la posibilidad y los medios pasaron el confinamiento en sus residencias en el campo o en la playa, para los muchos que quedaron atrapados en las ciudades, el estrés se disparó.

Coronavirus en Brasil
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Los gobiernos, además, mostraron a menudo su impotencia ante esta crisis tan inesperada como gigantesca.

También la interacción social cambió: sin besos, abrazos ni apretones de manos, y la mascarilla se convirtió en otra prenda más, así como para algunos la careta o los lentes protectores.

contactos humanos se realizaban ahora detrás de mascarillas y pantallas transparentes.

Profundos cambios

A punto de terminar el año, aún es difícil aún calcular las consecuencias que tendrá a largo plazo la pandemia.

Las primeras vacunas llegaron, pero algunos expertos advierten que llevará años generar inmunidad de rebaño mediante la vacunación masiva. Otros, no obstante, predicen que se podrá recuperar la normalidad a mediados del próximo año.

En medio, muchos vaticinan que el miedo a las grandes concentraciones de gente podría tener profundas consecuencias, en particular en el turismo y los viajes, el ocio o los eventos deportivos.

Coronavirus en China
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Asimismo, preocupa el impacto en las libertades, pues en muchos países la democracia y los derechos humanos se han deteriorado luego de que sus gobiernos abusaran de su poder con el argumento de controlar el virus.

A la economía mundial también  le aguardan momentos difíciles, pues se espera una recesión peor que la que vino tras la crisis financiera en 2008.

Creo que va a haber profundos cambios en nuestra sociedad”, opina Sten Vermund.

*Con información de AFP