Vinicius, Bellingham y Valverde abucheados por su afición
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Vinicius, Bellingham y Valverde abucheados durante el Real Madrid-Levante

La afición expresó su enfado por los malos resultados, los conflictos internos del vestuario y la reciente inestabilidad en el banquillo, con abucheos a varios jugadores y gritos de "Florentino, dimisión"

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Calentamiento del Real Madrid previo al juego ante el Levante - EFE
Calentamiento del Real Madrid previo al juego ante el Levante / FOTO: Agencia EFE

La afición del Real Madrid mostró este sábado un claro hartazgo con la situación deportiva del equipo. Tras la derrota en la final de la Supercopa de España y la dolorosa eliminación en octavos de final de la Copa del Rey frente al Albacete, el Santiago Bernabéu recibió a los futbolistas con un ambiente hostil, marcado por sonoras pitadas y una visible pañolada desde las gradas. El descontento fue evidente incluso antes del inicio del partido, reflejando la frustración acumulada por una temporada muy por debajo de las expectativas.

Desde la salida del equipo al calentamiento, con un estadio aún lejos de completar su aforo, comenzaron a escucharse los primeros silbidos, que se intensificaron durante el anuncio del once titular por megafonía. A pesar del alto volumen del sonido ambiental, los pitos se impusieron claramente, señalando a varios jugadores como responsables simbólicos de la crisis deportiva. El Bernabéu, exigente por naturaleza, dejó claro que no estaba dispuesto a pasar página sin mostrar su malestar.

La afición del Madrid señala a los responsables

Los jugadores más señalados por la grada fueron Vinícius Júnior, Jude Bellingham y Federico Valverde, quienes recibieron la mayor parte de las críticas. En especial el brasileño fue silbado durante todo el encuentro. Parte de la afición los considera protagonistas de tensiones internas, desde su supuesto malestar con el rol en el equipo hasta una presunta falta de obediencia a las indicaciones técnicas, factores que habrían influido en la salida de Xabi Alonso del banquillo blanco.

Ni siquiera los estamentos institucionales escaparon al enfado. Justo antes del inicio del partido, ya sin el himno sonando, los pitos alcanzaron su punto más alto y los pañuelos blancos volvieron a aparecer como símbolo de desaprobación. Aunque el estreno de Álvaro Arbeloa como nuevo entrenador no generó una reacción especialmente negativa, sí hubo gritos aislados contra el presidente Florentino Pérez, con peticiones de dimisión por parte de un sector minoritario de la afición. Una noche tensa que evidenció, una vez más, que en el Real Madrid el crédito se agota rápido cuando los resultados no acompañan.

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