El Manchester City se impuso este domingo 13 de septiembre al Manchester United por 1-0 en Old Trafford y se llevó el Derbi de Manchester en un partido tenso, marcado por la polémica y por una demostración de carácter. El encuentro, correspondiente a la cuarta jornada de la Premier League, se disputó en un ambiente electrizante y dejó a los citizens con el pleno de victorias en liga, ahora con doce puntos de doce posibles.
El partido cambió de rumbo en el minuto 23, cuando Phil Foden fue expulsado por una patada a Bruno Fernandes tras un forcejeo en el suelo. Con un hombre menos durante más de una hora, el City de Enzo Maresca reorganizó su esquema, priorizó el orden defensivo y esperó su momento. El gol llegó en el 60, cuando Erling Haaland remató al fondo de la red un centro de Joško Gvardiol. El tanto fue anulado en un primer instante por fuera de juego, pero el VAR lo validó tras una revisión prolongada.
El VAR termina siendo protagonista del Derbi de Manchester
El Manchester United, dirigido por Michael Carrick, generó ocasiones y estrelló disparos en los palos, pero no encontró el empate. City, con diez jugadores, administró el resultado con madurez, retuvo el balón en los minutos finales y resistió la presión local. Haaland sumó así otro tanto en este clásico y volvió a ser decisivo en un escenario hostil.
La victoria refuerza el gran inicio de temporada de los sky blues y confirma que el proyecto de Maresca mantiene la competitividad del club pese a la ausencia de Pep Guardiola en el banquillo. Para el United, el derbi deja una sensación amarga: volvió a quedarse corto en casa ante su rival ciudadano y suma un tropiezo que complica su arranque liguero.




