Una serie de videos que muestran a Sylvester Stallone realizando peligrosas acrobacias supuestamente a sus 80 años causaron furor en redes sociales, pero la verdad es que esas imágenes son falsas y fueron creadas con inteligencia artificial.
En los clips que se viralizaron en las redes, se puede ver al célebre actor corriendo entre explosiones, haciendo saltos extremos y volteretas, pero Sylvester Stallone en realidad no realizó ninguna de esas maniobras.
Las publicaciones que multiplicaron los videos afirmaban que él "todavía hace escenas de acción sin dobles" y preguntaban a los usuarios si podían creer lo que estaban viendo.
El contenido, compartido inicialmente por la página de Facebook Zoro’s BTS, sumó miles de interacciones antes de que se revelara su origen artificial.
Sylvester Stallone como ícono de la acción —gracias a personajes que exigen gran destreza física— ayudó a que muchos tomaran las imágenes como ciertas. Sin embargo, el influencer Mario Nawfal fue uno de los primeros en desmentir el material viral:
"Circulan videos virales de Sylvester Stallone realizando acrobacias a sus 80 años... Huelga decir que son generados por IA. Lo sentimos, pero Rambo ya está bien entrado en sus años dorados", publicó en X.
Duros comienzos de una estrella
Antes de alcanzar la fama, Sylvester Stallone vivió momentos extremadamente difíciles. Pasó noches en la terminal de autobuses de Nueva York y tuvo que aceptar un papel en una película erótica por apenas USD 200 para poder comer y dormir bajo techo.
Su situación llegó al límite cuando vendió a su perro, Butkus, por 40 dólares para sobrevivir.
Sylvester Stallone siempre ha contado que la precariedad y la urgencia económica lo llevaron a tomar decisiones sin importar el qué dirán.
Cuando "Rocky" se estrenó en 1976 y salió a la luz su pasado, intentaron chantajearlo con hasta USD 100,000 para evitar que la cinta erótica fuera difundida.
Él no cedió y delegó la negociación en su abogado, reafirmando que su decisión había sido dictada por la emergencia y no por preferencias artísticas.
El contrato inicial por los derechos de Rocky fue modesto, pero Sylvester Stallone logró negociar el 10% de las ganancias netas de la película. Con ese adelanto, pudo recomprar a Butkus y dejar atrás la etapa de indigencia.




