Su mohicano, las enormes cadenas doradas alrededor del cuello y su imponente físico lo convirtieron en uno de los rostros más reconocibles de la televisión durante la década de los 80. Mr. T alcanzó fama mundial interpretando a B.A. Baracus en "The A-Team", conocida en Latinoamérica como "Los Magníficos", pero con el paso de los años sus apariciones en cine y televisión fueron cada vez menos frecuentes.
Ahora, a sus 74 años, Laurence Tureaud, su verdadero nombre, vuelve a estar bajo los reflectores y ha aprovechado su reaparición para aclarar qué ocurrió con su carrera y por qué dejó de perseguir el éxito que alguna vez lo convirtió en una estrella mundial.
Su regreso a la conversación pública coincide con el estreno de "Untold Mr. T: I Pity The Fool", documental que Netflix lanzará este martes 8 de septiembre y que promete mostrar la historia detrás del hombre que se convirtió en uno de los grandes íconos de la cultura popular de los años 80.
Sin embargo, la producción también ha provocado una inesperada polémica: al propio Mr. T no le gustó el resultado.
¿Por qué Mr. T desapareció de Hollywood?
Durante una extensa entrevista con The Guardian, Mr. T rechazó la idea de que su carrera se hubiera venido abajo simplemente por malas decisiones profesionales.
Su explicación es muy diferente. El actor asegura que nunca tuvo como principal objetivo acumular una enorme fortuna ni mantenerse frente a las cámaras durante toda su vida. La fama era, en buena medida, una herramienta para cumplir una meta mucho más personal: mejorar la vida de su madre.
Después de crecer en una familia con pocos recursos en Chicago, quería llegar al punto en el que pudiera comprarle una casa a su mamá y darle las comodidades que no había tenido.
Cuando consiguió hacerlo, su relación con el éxito cambió. "Si nunca ganara otro dólar, si nunca volviera a estar en televisión, todo lo que quería hacer ya está hecho", explicó el actor al hablar de su trayectoria.
Por ello, asegura que su menor presencia en Hollywood no debe interpretarse simplemente como una estrella cuya carrera dejó de funcionar.
Mr. T nunca quiso perseguir el dinero
Una de las declaraciones que más ha llamado la atención de su reciente entrevista es precisamente su postura frente a la fortuna que consiguió durante sus años de mayor popularidad.
"No persigo el dólar. Nunca lo hice", afirmó. El actor creció en el South Side de Chicago y fue el segundo menor de 12 hermanos. Aunque su familia enfrentó dificultades económicas, Mr. T asegura que su madre tuvo una enorme influencia en la forma en que posteriormente entendió el dinero, la fama y su responsabilidad hacia otras personas.
Antes de convertirse en actor incluso trabajó como guardaespaldas y sirvió en el Ejército de Estados Unidos.
Su peculiar apariencia terminaría siendo una pieza fundamental para construir al personaje que posteriormente conocería el mundo entero.
"Rocky III" cambió su vida
Antes de "Los Magníficos", Mr. T consiguió el papel que abrió definitivamente las puertas de Hollywood.
En 1982 apareció junto a Sylvester Stallone en "Rocky III" interpretando a Clubber Lang, el agresivo boxeador que se enfrentaba a Rocky Balboa.
La película convirtió inmediatamente al entonces desconocido actor en una figura reconocible.
Su imagen era imposible de confundir: mohicano, músculos, enormes cantidades de joyería dorada y una personalidad intimidante.
Poco después llegó el personaje que terminaría marcando su carrera. Entre 1983 y 1987 interpretó al sargento Bosco Albert "B.A." Baracus en "The A-Team", serie protagonizada también por George Peppard, Dirk Benedict y Dwight Schultz.
Baracus era el músculo del grupo, un experto mecánico con una fuerza extraordinaria y un particular miedo a viajar en avión.
El éxito internacional de la producción convirtió a Mr. T en una auténtica celebridad.
De estrella de televisión a fenómeno de los años 80
La popularidad de Mr. T llegó mucho más allá de "Los Magníficos". Durante aquellos años aparecía en programas de televisión, comerciales y productos dirigidos al público infantil. Su imagen llegó a estar en muñecos, cereales y toda clase de artículos relacionados con la cultura popular estadounidense.
También tuvo una estrecha relación con la lucha libre. Participó junto a Hulk Hogan en la primera edición de WrestleMania en 1985 y volvió a competir en WrestleMania 2 al año siguiente. Además, fue invitado a "Saturday Night Live" y participó junto a Nancy Reagan en iniciativas contra las drogas.
Su frase "I pity the fool" —popularizada como una de sus expresiones más reconocibles— terminó asociándose para siempre con su personaje público.
Pero detrás de aquella imagen de hombre rudo existía una historia que, según Mr. T, Hollywood nunca terminó de contar completamente.
Una batalla contra el cáncer que cambió su vida
Otro de los episodios importantes de su vida ocurrió en 1995, cuando fue diagnosticado con linfoma de células T.
El propio actor ha hablado en diferentes ocasiones sobre la ironía que encontró en el nombre de la enfermedad, debido precisamente a que llevaba años siendo conocido mundialmente como "Mr. T".
Su experiencia con el cáncer también fortaleció su fe cristiana, uno de los aspectos que considera esenciales para entender quién es actualmente y que, precisamente, asegura que el nuevo documental no muestra con suficiente profundidad.
Mr. T arremete contra su propio documental
La reaparición del actor ocurre pocos días antes del lanzamiento de "Untold Mr. T: I Pity The Fool".
Netflix describe la producción como la historia detrás del mohicano, las cadenas y la famosa personalidad que conquistó los años 80, narrada con participación del propio Mr. T.
Pero hay un problema: Mr. T está profundamente inconforme con el resultado final. En su entrevista con The Guardian llegó a calificar el documental como "basura" y aseguró que, después de verlo, sintió que no habían contado aspectos fundamentales de su historia.
Según el actor, la producción presta demasiada atención a determinadas controversias y a su imagen de hombre rudo, mientras deja en segundo plano elementos que él considera fundamentales, como su fe, su servicio militar, sus obras benéficas y el trabajo que ha realizado durante años dentro de distintas comunidades.
Uno de los ejemplos que puso fue el de su pastor, quien, según Mr. T, fue entrevistado durante dos días, pero terminó apareciendo apenas unos segundos en la producción.
"Soy más que eso", reclamó al explicar por qué se sintió decepcionado.
Otro punto que desató el enojo del actor fue la aparición de Peter Young, quien fue su agente. Mr. T asegura que había solicitado expresamente al director Scott Weintrob que Young no apareciera en el documental debido a los problemas que ambos tuvieron en el pasado.
Sin embargo, cuando finalmente vio el trabajo terminado descubrió que su antiguo representante sí había sido incluido y que incluso cuestionaba algunas decisiones que tomó durante su carrera.
El actor también sostuvo que no tuvo acceso al material durante el proceso de realización y que vio la versión terminada aproximadamente un mes antes de conceder su reciente entrevista.
Pese a su enojo, aseguró que optó por no escalar públicamente el conflicto más allá de expresar su inconformidad.
¿Qué hace actualmente?
Aunque sus apariciones en Hollywood son mucho menos frecuentes que durante los años 80, Mr. T nunca desapareció completamente de la vida pública.
En los últimos años ha realizado apariciones especiales, participado en proyectos televisivos y utilizado sus redes sociales para compartir mensajes relacionados con su fe y acontecimientos de su vida.
A los 74 años continúa defendiendo la filosofía que, asegura, ha marcado buena parte de su existencia: el dinero y la fama nunca fueron suficientes para definir el éxito.
También reveló recientemente que se encuentra comprometido sentimentalmente, aunque ha mantenido buena parte de su vida privada alejada de la exposición mediática.
"Untold Mr. T: I Pity The Fool" se estrenará mundialmente en Netflix este martes 8 de septiembre. La plataforma presenta el documental como un recorrido desde Laurence Tureaud hasta el nacimiento de la figura de Mr. T y su transformación en uno de los personajes más reconocibles de los años 80.




