Marius Borg Høiby, hijo de la princesa Mette-Marit de Noruega, recibió una condena de cuatro años de prisión tras un proceso judicial en Oslo.
El tribunal lo halló culpable de dos violaciones y del maltrato a una de sus exparejas, sumando también otros delitos que agravaron la sentencia.
La decisión judicial se anunció tras meses de audiencias, en las que Høiby, de 29 años, enfrentó un total de cuarenta acusaciones.
El fallo declaró probados dos casos de abuso sexual: uno en diciembre de 2018, en el sótano de la residencia de los príncipes en Skaugum, y otro en marzo de 2024, durante una fiesta en Oslo.
Según el material presentado, las víctimas estaban dormidas durante los hechos y no pudieron ofrecer resistencia.
El hijo de la princesa Mette-Marit fue absuelto de otras dos acusaciones de violación correspondientes a hechos ocurridos en octubre y noviembre de 2024, pues el tribunal consideró que existían dudas razonables por las incongruencias en los testimonios y la falta de pruebas contundentes en los videos presentados.
No obstante, recibió condena por maltrato hacia una exnovia entre 2022 y 2023, agresión a su última pareja, conducta sexual vejatoria, amenazas, violación de la ley de narcóticos y varios actos de desacato.
El magistrado determinó que Høiby grabó de manera inapropiada a varias jóvenes mientras se encontraban desnudas y violó varias órdenes de alejamiento.
El tribunal obligó al hijo de la princesa Mette-Marit a indemnizar a las víctimas con 640,000 coronas noruegas —equivalentes a unos 58,000 euros— en conjunto.
Reacción de la Casa Real y contexto familiar
La Casa Real noruega evitó pronunciarse sobre la sentencia, señalando que el proceso fue responsabilidad exclusiva de los tribunales. Høiby, quien no forma parte oficialmente de la familia real tras ser fruto de una relación anterior de la princesa Mette-Marit, permaneció ausente durante el fallo por motivos de salud.
El caso representa un duro golpe para la princesa Mette-Marit, quien atraviesa problemas de salud y, además, se vio envuelta recientemente en la polémica debido a sus vínculos pasados con el estadounidense Jeffrey Epstein.
Los abogados de Høiby solicitaron de nuevo que se le levante la prisión preventiva, algo que ya han pedido en varias ocasiones con anterioridad, ofreciéndose a llevar una tobillera electrónica, pero la Justicia ha rechazado hasta ahora sus peticiones por el riesgo de que vuelva a delinquir.
El último intento se había producido la semana pasada, cuando el joven apeló a la enfermedad de su madre, que ha sido inscrita en lista de espera para recibir un pulmón debido al empeoramiento de la fibrosis pulmonar crónica que se le diagnosticó en 2018.





