Sean Combs enfrenta una nueva acusación de abuso sexual, sumando otro proceso legal a la serie de demandas civiles que han complicado su panorama judicial en los últimos meses.
Este martes salió a la luz una denuncia de un exactor infantil, quien asegura que el incidente ocurrió durante su adolescencia, en 2007, en una fiesta en Hollywood Hills promovida como una oportunidad profesional.
De acuerdo con los documentos legales obtenidos por TMZ, el hombre denunciante, identificado bajo el seudónimo de John Doe, detalló que en aquella fiesta fue invitado personalmente por Sean Combs a una habitación privada.
Según su relato, el propósito de la charla era ahondar en su carrera actoral y explorar futuros proyectos dentro del mundo del entretenimiento.
El denunciante afirmó que una vez en ese espacio privado, Diddy lo agredió sexualmente practicándole sexo oral en contra de su voluntad, incluso después de manifestar su incomodidad. El escrito indica de forma precisa que el joven pidió que no se realizara ningún acto, pero el rapero presuntamente ignoró sus declaraciones, consumando el abuso.
El proceso civil, recién registrado, no especifica una suma de dinero exacta como indemnización. Sin embargo, el documento legal señala también la responsabilidad de diversos agentes y representantes artísticos por no proteger ni salvaguardar la integridad del menor en ese contexto laboral.
La denuncia apunta no solo al acusado principal sino a quienes debían velar por la seguridad del actor infantil en un entorno que debió haber sido estrictamente profesional.
Respuesta oficial de la defensa
Ante la gravedad de la acusación, Juda Engelmayer, portavoz del equipo legal de Sean Combs, rechazó de manera tajante la autenticidad de los hechos.
"Se trata de una acusación falsa y ridícula", afirmó Engelmayer, destacando que, en su opinión, solo busca obtener un beneficio monetario. Además, enfatizó que "Combs nunca ha agredido sexualmente a nadie", remarcando la posición de inocencia absoluta del artista.
Esta nueva demanda se suma a una seguidilla de procesos civiles y penales que enfrentan al músico con la justicia estadounidense.
Actualmente, Sean Combs cumple una condena de 50 meses en prisión, tras haber sido declarado culpable en octubre de 2025 por dos delitos relacionados con el transporte con fines de prostitución conforme a la Ley Mann.
La defensa de Combs ha iniciado gestiones de apelación buscando revertir la condena penal. Sin embargo, el rapero sigue acumulando nuevas denuncias civiles de supuestas víctimas, lo que complica su situación legal y debilita la estrategia de su equipo jurídico.





