Venezuela atraviesa una de las tragedias más grandes de su historia reciente: dos potentes terremotos sacudieron el país con una diferencia de apenas 39 segundos, dejando un saldo preliminar de al menos 589 fallecidos, cerca de 3.000 heridos y centenares de desaparecidos.
Miles de familias perdieron sus hogares, alrededor de 250 edificios presentan daños estructurales y la infraestructura sanitaria también resultó severamente impactada, incluyendo ocho hospitales afectados.
En La Guaira, identificada como epicentro del desastre, más de 100 edificaciones colapsaron por completo.
- La causa: un doblete sísmico sin precedentes
Especialistas han identificado que la causa de estos eventos fue un inusual "doblete sísmico": dos terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 que estremecieron exactamente la misma zona en menos de un minuto.
Según los geólogos, esta secuencia se explica por la alta tensión geológica existente en el norte venezolano, donde se produce la interacción entre la Placa del Caribe y la Placa Sudamericana.
El doblete sísmico resulta de una secuencia poco común: un primer sismo altera el balance de tensiones soterradas, lo que puede activar una falla cercana y disparar otro terremoto de magnitud similar.
Esto se dio en un sector donde la fricción entre placas mantiene una actividad sísmica constante y activa numerosas fallas en el norte de Venezuela.
El contexto geológico detrás de la tragedia
Andrés Folguera, profesor e investigador de la Universidad de Buenos Aires y CONICET, explicó que ambos sismos fueron de magnitudes equiparables y no siguieron el esquema clásico de terremoto principal y réplica. Cada uno, por sí solo, pudo causar los daños que se reportaron.
Destacó también que un sismo de gran intensidad puede modificar el estado de tensión en la región, reactivando estructuras vecinas.
Para el geólogo se trató de un fenómeno conocido por la ciencia, aunque con consecuencias especialmente devastadoras.
El especialista explicó que ambos movimientos sísmicos se produjeron sobre la falla de Oca, ubicada en el norte venezolano, y sostuvo que el segundo terremoto terminó de destruir las estructuras que ya habían quedado comprometidas por el primero. Además, aseguró que la zona continuará registrando réplicas y que este tipo de eventos volverán a repetirse en el futuro.
Después de un doble evento sísmico de esta magnitud, los expertos anticipan réplicas en los días y meses siguientes, incrementando la amenaza sobre edificaciones ya dañadas.
Cada terremoto generó su propia serie de movimientos menores, lo que elevó el tiempo de sacudida y el riesgo de colapso en infraestructuras debilitadas.
La Organización Internacional para las Migraciones calculó que hasta 6,76 millones de personas resultaron afectadas directa o indirectamente por los sismos, incluidas unas dos millones en Caracas.
Zoe Brennan, portavoz de la agencia, señaló que el daño en edificios y servicios básicos limitará el acceso a la atención y aumentará el desplazamiento de comunidades enteras que buscan seguridad.





