La directora de Autoridad para el Manejo Sustentable de la Cuenca y del Lago de Amatitlán (AMSA), Enma Díaz, calificó de preocupante la reducción de casi un 31% del caudal de este cuerpo de agua, una problemática que se ha dado debido a la falta de lluvias. Según explico, esta situación está provocando el incremento de sedimentos, es decir, hay lugares que se está "empantanando".
"En registros anteriores teníamos aproximadamente 1 mil 859 litros de caudal y ahora tenemos 1 mil 286, lo que se ha observado es una reducción de un 31% que ha disminuido en promedio la precipitación en el lago y eso lo que se refleja es justamente en las características de cantidad de agua que se encuentra en el lago", expresó.
"Esto es un problema serio porque además de la falta de precipitación, pues hay otros elementos que vienen a afectar, y empezamos el tema de la lluvia, y ahora tenemos la posibilidad de ver que el lago está perdiendo agua y que está incrementando más bien los sedimentos, o sea, está haciendo un cambio entre mayor incremento de sedimentos que intoxica el lago", agregó.
Otros factores que impactan la calidad del agua
La doctora dijo que la disminución de la columna de agua dentro de los ecosistemas provoca el cambio de temperatura en el lago y, a su vez, se incrementan las condiciones para que la cianobacteria florezca, lo cual impacta a las especies que habitan los mismos.
"No solamente al ecosistema en sí, sino que a sus especies y por lo tanto si las especies se ven afectadas, en el caso de los peces, la pesca artesanal en el área también se ve impactada, o sea, esto es un efecto dominó", añadió Díaz.
De igual forma, señaló que, si bien se han tenido épocas con poca lluvia, el problema es que ahora también se le suma la urbanización alrededor del afluente, la cual se ha incrementado y provoca directamente que se aumenten los desechos y la llegada de las aguas residuales al lago.
* Con información de Karla Marroquín, Emisoras Unidas 89.7




