Déficit de lluvias afecta 96% del campo agrícola
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Advierten déficit de lluvias en 96% del territorio agrícola de Guatemala

Expertos de Agexport, MAGA e ICC advierten que el déficit hídrico y las altas temperaturas podrían afectar cultivos de exportación y de subsistencia, por lo que llaman a fortalecer la gestión del agua y las medidas de adaptación climática.

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sector agrícola coronavirus Emisoras Unidas Guatemala / FOTO:

Cerca del 96% del territorio agrícola de Guatemala podría experimentar lluvias por debajo de los niveles normales durante los meses de agosto a octubre, según análisis conjunto de la Asociación Guatemalteca de Exportadores (Agexport), el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación (MAGA) y el Instituto Privado de Cambio Climático (ICC). Este déficit hídrico representa un desafío crítico para la seguridad alimentaria y la productividad de cultivos claves de exportación y de subsistencia.

Ante este escenario, los expertos llamaron a productores a implementar medidas de gestión eficiente del agua, modernización en sistemas de riego y estrategias de adaptación climática para mitigar los impactos negativos que puedan afectar las cosechas de la temporada.

El tema fue abordado este martes, 18 de agosto, en el programa "A Primera Hora" de Emisoras Unidas, donde participaron Efraín Álvarez, coordinador del Comité de Cardamomo y Especies de Agexport; Alex Guerra, director ejecutivo del ICC; y Rafael López, de la dependencia del MAGA dedicada a la gestión de riesgos, quienes coincidieron en que el cambio climático está provocando una disminución sostenida de lluvias y un aumento de temperaturas en la mayor parte del país.

Efraín Álvarez destacó que, en 2023 y 2024, las cosechas ya sufrieron estragos notables, especialmente en el norte donde se cultiva cardamomo. En este año, la canícula prolongada de julio y agosto sugiere hasta un 20% menos de lluvias en varias regiones.

Las áreas más afectadas serían Huehuetenango y el norte de otros departamentos, donde la alta temperatura y la falta de viento están impactando la producción agrícola. Aunque en Alta Verapaz y algunas zonas de Cuchumatanes ha llovido un poco más, la recuperación sigue siendo parcial y la próxima cosecha, prevista para agosto y septiembre, enfrenta riesgos significativos tanto en productividad como en calidad.

En cuanto a las plagas, Álvarez advirtió que los cambios bruscos de temperatura y humedad pueden provocar la aparición de nuevas enfermedades y plagas, como ocurrió en 2013 con el cardamomo. También mencionó la posibilidad de un brote de langosta que pueda afectar los granos básicos de pequeños productores, aunque aclaró que aún no es motivo de alarma.

Por su parte, Alex Guerra explicó que el déficit de lluvias y el incremento de calor generan un doble estrés en los cultivos: falta de agua y temperaturas extremas. Señaló que, en algunas estaciones meteorológicas, como en Santa Lucía Cotzumalguapa, registraron hasta un 75% menos de lluvia en julio respecto al promedio usual. Este fenómeno afecta particularmente a cultivos de subsistencia porque, a diferencia de los de exportación, raramente cuentan con sistemas de riego.

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Acciones en áreas con alta vulnerabilidad

Rafael López, del MAGA, indicó que ya se han clasificado 123 municipios con vulnerabilidad muy alta y 120 en alta. Además, algunas regiones ya enfrentan tanto sequía agrícola como lluvias muy intensas de corta duración, acompañadas de vientos y plagas. Estas condiciones elevan la vulnerabilidad agrícola nacional y requieren monitoreo constante e implementación de recomendaciones técnicas.

López detalló que el ministerio ejecuta el programa "Pueblos y Agua para el Futuro", que promueve la implementación del sistema hidrológico Keyline. Este se enfoca en adaptar el manejo de parcelas para que el suelo retenga mejor el agua de lluvia, incluso en contextos con episodios de precipitaciones intensas y breves. Este enfoque busca preparar al país ante los posibles efectos del fenómeno climático en 2026 y 2027.

Los panelistas coincidieron en la urgencia de fortalecer la gestión hídrica, capacitación sobre cosecha de agua y manejo de suelos para asegurar la resiliencia en el sector agrícola, especialmente ante la expectativa de lluvias irregulares y calor persistente en los próximos años.

* Escuche aquí la entrevista completa:

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