El Congreso de la República aprobó fijar precios de los combustibles, estableciendo un máximo de Q39 para el diésel y la gasolina regular, así como Q41 para la gasolina superior. Esta medida pretende mantener la estabilidad en el costo de los combustibles hasta fin de año, aunque está sujeta a la evolución de los mercados internacionales y la disponibilidad financiera.
El reglamento necesario para implementar esta normativa debe elaborarse en cinco días. El ministro de Energía y Minas, Erwin Barrios, explicó durante una entrevista en el programa A Primera Hora, de Emisoras Unidas, que una vez listo y firmado por el Ejecutivo, la medida se aplicará de inmediato.
Barrios señaló que esta iniciativa difiere del subsidio anterior, ya que ahora se fija un precio máximo para los consumidores en las estaciones de servicio, a diferencia de los anteriores aportes directos de Q8 y Q5, lo que hacía variar el precio del combustible de manera diaria. Con la nueva medida los precios serán estables: si el valor internacional baja y el costo es menor a lo establecido, el consumidor pagará el precio más bajo; si el valor sube, solo pagará el tope fijado.
El fondo destinado a la medida es de 2,500 millones de quetzales y una vez agotado, la política termina automáticamente. El cálculo actual estima que los fondos alcanzarán hasta finales de año, aunque Barrios aclaró que este cálculo es aproximado debido a la variabilidad de los precios internacionales del petróleo.
Consumo estable de combustibles
El ministro también respondió a cuestionamientos de diputados sobre el control y la transparencia de medidas similares anteriores, especialmente en relación al posible uso para contrabando. Barrios afirmó que, según los registros del Ministerio de Energía y Minas, el consumo de combustible se mantuvo dentro de los promedios habituales durante el subsidio anterior, por lo que considera poco probable que se haya incrementado el contrabando.
En cuanto al consumo reciente, indicó que Guatemala ha mantenido una demanda estable de combustibles, incluso ante los precios elevados, lo cual ha sorprendido a las autoridades. Esto se evidencia en el tráfico y el movimiento en la ciudad, que no han disminuido a pesar de los incrementos en los costos.
Sobre las diferencias en las cifras de consumo comparadas con las presentadas por algunos congresistas, quienes afirman que hubo un aumento de hasta 34% durante el subsidio, Barrios explicó que no ha observado esa disparidad en los datos oficiales y que el mayor pico de consumo se registró antes de que entrara en vigor el apoyo económico anterior.




