Un antiguo símbolo japonés se ha convertido en uno de los detalles más comentados de la selección nipona durante el Mundial 2026.
La selección de Japón ha vuelto a robarse la atención en el Mundial 2026, no solo por su rendimiento dentro de la cancha, sino también por un detalle que muchos aficionados han comenzado a notar en su escudo. Se trata de el Yatagarasu, un cuervo de tres patas que forma parte de la identidad del fútbol japonés y que tiene un profundo significado cultural.
Aunque para algunos puede parecer solo un dibujo llamativo, el Yatagarasu es una figura mitológica muy importante en Japón. Según la tradición, este cuervo fue enviado por los dioses para guiar al emperador Jinmu, considerado el primer emperador japonés, en su camino hacia Yamato. Por eso, con el paso del tiempo, esta ave se convirtió en símbolo de guía, protección y buen destino.
El detalle más curioso del Yatagarasu son sus tres patas. Estas suelen interpretarse como la representación del cielo, la tierra y la humanidad, tres elementos que reflejan equilibrio y conexión. Por esa razón, su presencia en el escudo de la selección japonesa no es casualidad: representa el camino, la fuerza y la esperanza de un equipo que busca seguir haciendo historia.
En el emblema de la Asociación Japonesa de Fútbol, el cuervo aparece sosteniendo un balón rojo, acompañado de los colores blanco y rojo, en clara referencia a la bandera nacional. Esta imagen se ha convertido en una de las más reconocidas del fútbol asiático y acompaña a todas las selecciones japonesas, conocidas popularmente como los Samurai Blue.
Más de la selección de Japón
Durante el Mundial 2026, el símbolo ha cobrado aún más fuerza entre los aficionados, especialmente porque Japón llega con aspiraciones importantes dentro del Grupo F.
La selección nipona inició su camino con un empate ante Países Bajos y luego consiguió una contundente victoria frente a Túnez, resultado que la dejó con posibilidades claras de avanzar a la siguiente ronda.




