Los nipones dependen de sí mismos para avanzar a los dieciseisavos del Mundial 2026, mientras que Suecia está obligada a ganar tras la dura derrota sufrida ante Países Bajos.
Japón afronta este compromiso en Dallas con el objetivo de confirmar su clasificación a los dieciseisavos de final del Mundial 2026, en un Grupo F que ha quedado abierto tras dos jornadas intensas y resultados contrastantes para los equipos involucrados.
El conjunto dirigido por Hajime Moriyasu ha mostrado solidez en sus dos primeras presentaciones: empató 2-2 ante Países Bajos en un duelo de alto nivel competitivo y posteriormente goleó 4-0 a Túnez, resultado que lo coloca en una posición favorable para avanzar a la siguiente ronda.
Con cuatro puntos, los japoneses están igualados con los neerlandeses, aunque la definición del grupo sigue sujeta a la diferencia de goles y al resultado del último partido de los europeos.
Japón depende de sí mismo: si evita la derrota, asegurará su presencia en la fase eliminatoria. Sin embargo, la lucha por el primer puesto del grupo sigue abierta y podría derivar en un cruce de mayor dificultad en octavos de final, ante selecciones como Brasil o Marruecos, dependiendo de la posición final en la tabla.
En contraste, Suecia llega al encuentro en una situación límite. Tras comenzar el torneo con una contundente victoria ante Túnez, el equipo escandinavo sufrió un duro revés al caer goleado 5-1 frente a Países Bajos, resultado que comprometió seriamente sus opciones de clasificación.
El conjunto dirigido por Graham Potter está obligado a ganar para asegurar su pase directo a la siguiente fase. Un empate lo dejaría dependiendo de otros resultados para avanzar como uno de los mejores terceros, escenario que complica aún más su situación.
Suecia se apoya ofensivamente en Viktor Gyökeres y Alexander Isak, dos de sus principales referencias en ataque, aunque ha mostrado debilidades defensivas evidentes en su último encuentro, algo que Japón podría aprovechar con su velocidad en transiciones.
En el plano táctico, Potter ha mantenido la base del equipo en los dos primeros partidos, con jugadores como Victor Lindelöf, Isak Hien y Gustaf Lagerbielke en defensa, buscando estabilidad en un momento decisivo del torneo.
Japón, por su parte, no contará con Takefusa Kubo, baja por lesión en la rodilla izquierda, aunque mantiene su potencial ofensivo con Daichi Kamada y Ayase Ueda, ambos decisivos en la goleada ante Túnez. En ese contexto, Junya Ito y Daizen Maeda aparecen como alternativas clave en el frente de ataque.
Con objetivos opuestos pero la misma urgencia competitiva, el duelo entre Japón y Suecia promete ser uno de los más determinantes del cierre del Grupo F en el Mundial 2026.
Con información de EFE




