Nota de EU89.7
VIDEOS | Así enfrentan el intenso frío migrantes guatemaltecos en EEUU tras el “ciclón bomba”

Pese a las condiciones climáticas los migrantes se mantienen activos en sus trabajos

Las tareas de limpieza en las ciudades del noreste de Estados Unidos afectadas por el “ciclón bomba” comenzaron el viernes en un intento por despejar las vías congeladas por la poderosa tormenta invernal e intentar reponer la electricidad a los hogares afectados por el frío intenso que ha causado la muerte de más de una decena de personas.

Los meteorólogos predicen que aunque la tormenta ya ha pasado, las bajas temperaturas continuarán haciendo temblar a los estadounidenses en la costa este durante el fin de semana.

Situación de migrantes

Ante las bajas temperaturas migrantes guatemaltecos dieron a conocer cómo vivieron esta situación climática.

Pese a las complicaciones por la nieve y el intenso frío, no faltaron a sus lugares de trabajo, incluso, alargando jornadas. “Aquí mantenemos labores, gracias a Dios hay trabajo y debemos de aprovechar”, comentó Leonel Jiménez quien reside en Boston.

Esteban Berger, desde Princeton, New Jersey, indicó que “la tormenta estuvo bastante fuerte, la nieve cayó con bastante rapidez”.

Cae nieve 29 años después

En A primera Hora entrevistamos a Celia Mendoza, periodista de la Voz de América, quien dio a conocer que este viernes Nueva York amaneció a -12 grados centígrados.

Además, cayó nieve en lugares en donde no se veía desde hace 29 años. Hubo cancelación de vuelos debido a las condiciones climáticas.

Migrantes laborando

Mendoza destacó que respecto a la condición de los migrantes en estas ciudades afectadas por el “ciclón bomba” han mostrado que “son emprendedores y están dispuestos a las labores. Se cubren y terminan buscando trabajo limpiando la nieve, lo que otros no quieren hacer”.

Remueven hielo

Desde Baltimore a Caribou, Maine, se desplegaban cuadrillas en los caminos para remover el hielo después de que las temperaturas descendieron incluso hasta los 40 grados centígrados bajo cero en algunas partes tras la caída del sol, de acuerdo al Servicio Meteorológico Nacional.

La tormenta con vientos de más de 113 kilómetros por hora dejó caer 30 centímetros (un pie) de nieve a lo largo de la región, incluyendo Boston y algunos sectores de Nueva Jersey y Maine, en donde seguía nevando.

Nieve hasta los tobillos y ráfagas de hasta 80 km/h (50 mph) cubrieron la Avenida Costera de Ocean City, Maryland. En Margate, Nueva Jersey, habían caído 10 centímetros (4 pulgadas) de nieve.

 

Sin circulación vehicular y cierre de escuelas

Muchas comunidades de la costa este ordenaron a los conductores permanecer fuera de circulación y las escuelas estaban cerradas. Los colegios en Boston y Baltimore cancelaron las clases, mientras que en Newark, Nueva Jersey, las escuelas abrirían dos horas después de su horario habitual.

Las compañías de servicios públicos en todo el este del país trabajaban para reponer líneas de energía caídas y restablecer el suministro eléctrico a unos 21.000 clientes afectados, aunque la cifra era menor que los casi 80.000 del día previo. Además emitieron advertencias sobre el peligro de las bajas temperaturas.

La tormenta del jueves dejó al menos tres pies de nieve (90 centímetros) junto con inundaciones en el área alrededor de sitios históricos de Boston. Los bomberos usaron balsas inflables para rescatar a un conductor desde un auto sumergido.

La tormenta forzó la cancelación de miles de vuelos y los dos principales aeropuertos de la ciudad de Nueva York detuvieron los viajes por las condiciones del tiempo durante varias horas.

La tormenta fue alimentada por una rápida caída en la presión barométrica que algunos meteorólogos llaman bombogenesis o ciclogénesis explosiva. Esto causa fuertes vientos e intensas nevadas.

Con información de la Voz de América

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