Los tradicionales zompopos de mayo comenzaron a aparecer en distintos puntos de Guatemala durante los primeros días de junio de 2026, despertando comentarios entre vecinos y usuarios de redes sociales que aseguran haber observado una salida más tardía de estos emblemáticos insectos.
Cada año, miles de guatemaltecos esperan la llegada de los zompopos, una especie de hormiga alada que emerge con las primeras lluvias de la temporada y que forma parte de la gastronomía y cultura popular del país desde tiempos prehispánicos. Sin embargo, pese a su nombre, este año su presencia comenzó a hacerse más notoria en junio.
La situación ha generado una pregunta recurrente: ¿por qué los llamados "zompopos de mayo" ya no están saliendo en mayo?
Su aparición depende de las lluvias
Especialistas y publicaciones científicas coinciden en que los vuelos reproductivos de los zompopos están estrechamente relacionados con factores ambientales como la humedad, la temperatura y, principalmente, la llegada de las lluvias.
Cuando las condiciones no son las adecuadas, las colonias pueden retrasar la salida de las hormigas aladas hasta que exista suficiente humedad en el suelo para garantizar la supervivencia de nuevas colonias.
Por ello, aunque tradicionalmente emergen durante mayo, su aparición puede variar de una región a otra dependiendo del comportamiento de la temporada lluviosa.
Una tradición que sigue viva
A pesar del cambio en las fechas, la llegada de los zompopos continúa siendo un acontecimiento esperado por muchas familias guatemaltecas.
Además de su importancia ecológica, los insectos forman parte de una tradición gastronómica centenaria. En diferentes regiones son recolectados para ser tostados en comal y consumidos con sal, limón o acompañados de tortillas.
Para muchos, la aparición de los zompopos también representa una señal del establecimiento de la época lluviosa y del inicio de un nuevo ciclo agrícola.
¿Cambio climático o variación natural?
Aunque algunas personas relacionan la aparición tardía de los zompopos con el cambio climático, los expertos señalan que se requieren estudios específicos para determinar si existe una modificación permanente en sus ciclos biológicos.
Lo que sí está claro es que estos insectos responden directamente a las condiciones ambientales y que cualquier alteración en los patrones de lluvia puede influir en el momento en que emergen.
Por ahora, los guatemaltecos vuelven a ver surcar los cielos a los tradicionales zompopos de mayo, aunque este año hayan decidido llegar con varios días de retraso y convertir junio en el mes de su esperada aparición.




