Nota de EU89.7
Bukele ofrece a pandilleros cárcel o muerte

El gobernante advirtió a los jóvenes que integran las pandillas que su futuro tiene únicamente dos vías.

El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, hizo este domingo un llamado a los jóvenes pandilleros para que abandonen esas estructuras violentas, advirtiendo que las fuerzas de seguridad les perseguirá.

“Paren de matar, paren de asaltar, desarticulen esa estructura podrida, váyanse a sus casas (…) ¿cuál es el futuro que les queda?: la muerte o la cárcel”, advirtió Bukele.

El mandatario hizo el anuncio durante una rueda de prensa acompañado de los miembros de su gabinete de seguridad.

Les recordó que la esperanza de vida de un pandillero es de 25 años.

Según cita la agencia AFP,  las pandillas en El Salvador, tienen unos 70.000 miembros, de los cuales casi 17.000 están encarcelados, y en su mayoría son de la Mara Salvatrucha (MS-13) y del Barrio 18.

La maras, según Bukele, “han mantenido en zozobra” a los salvadoreños por lo que les instó a sus miembros a dejarlas “antes de que se extingan con ellas”.

Les aseguró que “todavía tienen tiempo de irse”.

En la segunda quincena de junio, las pandillas han continuado atentando contra policías y militares.  El gobierno entonces lanzó un plan para ejercer un control en 16 municipios para evitar las extorciones y otros delitos.

“No queremos muertos”

Bukele afirmó que su objetivo es enviar un mensaje a las pandillas.

“No queremos una guerra, nosotros no queremos muertos”, reiteró el gobernante.

Como parte del nuevo plan de seguridad, desde el 21 de junio fueron trasladados 2.700 pandilleros de una cárcel a otra para interrumpir posibles conexiones hacia afuera de los penales.

La medida de Bukele se puso en marcha sumado a que las telefonías bloquearon las señales alrededor de las cárceles.

También afirmó que sigue vigente, desde la última semana, el encierro en las celdas por 24 horas, sin visitas y otras restricciones.

Otra orden del mandatario fue terminar con la separación que desde hace 15 años tenían los grupos de pandillas en los diferentes penales del país. Ahora deben compartir las cárceles, aunque todavía permanecen en pabellones diferentes.

En cifras, la agencia AFP cita que El Salvador se mantiene como uno de los países sin guerra más violentos del mundo con un promedio de 51 homicidios por cada 100.000 habitantes en 2018, en su mayoría atribuidos a las pandillas.