El nombre de João Cancelo vuelve a irrumpir con fuerza en el mercado europeo. El lateral portugués ha tomado la decisión de abandonar el Al-Hilal en este mercado invernal tras quedar relegado a un papel secundario y fuera de los planes de Simone Inzaghi. Lo que parecía una experiencia prolongada en Arabia Saudí se ha convertido en una etapa efímera, marcada por la falta de continuidad y la necesidad urgente del jugador de volver a sentirse competitivo en la élite.
La vía más avanzada en estos momentos conduce al Inter de Milán. La lesión de Denzel Dumfries ha acelerado los contactos y en Italia ya se discute una posible cesión que permita encajar la compleja ecuación económica. Cancelo percibe alrededor de 15 millones de euros netos por temporada, una cifra inasumible para la mayoría de clubes europeos si no existe un reparto salarial. En ese contexto, el Inter confía en que el Al-Hilal asuma una parte significativa de la ficha para cerrar la operación.
Barcelona sigue de cerca la situación de Cancelo
Sin embargo, el FC Barcelona no pierde de vista la situación. Según informa Sport, la grave lesión de Andreas Christensen abre una ventana reglamentaria que permitiría al club utilizar hasta el 40% de su salario para inscribir un refuerzo. Desde el punto de vista deportivo, Cancelo encaja por experiencia, polivalencia y conocimiento previo del vestuario. El principal escollo vuelve a ser económico: para que el Barça pueda competir, el futbolista debería aceptar una rebaja salarial o una fórmula creativa que alivie la presión financiera del club. La Juventus, atenta a cualquier oportunidad de mercado, también ha solicitado información.
El escenario azulgrana, además, está condicionado por el regreso de Ronald Araújo, ya reincorporado tras su paréntesis personal. Si el central uruguayo recupera rápidamente su mejor nivel, el Barça podría optar por soluciones internas y frenar cualquier movimiento. Si no, la opción Cancelo volverá a ganar peso. Enero será decisivo.

