El ciclo de Marcelo Gallardo al frente de River Plate llega nuevamente a su fin. El entrenador anunció este lunes que el próximo jueves dirigirá su último partido cuando el equipo reciba a Banfield en el estadio Monumental, por la séptima jornada del Torneo Apertura argentino. Así, el técnico cierra su segundo paso por el banquillo millonario, una etapa que, a diferencia de su exitoso primer período, no logró coronarse con títulos y estuvo marcada por una preocupante seguidilla de resultados adversos.
La decisión fue comunicada tras el entrenamiento del plantel mediante un video difundido por el club en sus redes sociales. En un mensaje cargado de emoción, Gallardo expresó: "Este es un mensaje para todos los hinchas de River; intentaré ser breve para que no me embarguen la emoción y el dolor que significa anunciar que el jueves será mi último partido". Sus palabras reflejaron el peso de la determinación y el vínculo construido con la institución y sus seguidores. También dedicó un agradecimiento especial al club y a la afición "por su amor incondicional en todos estos años, incluso en los momentos más delicados".
Marcelo Gallardo no tuvo una segunda etapa productiva con River
El presente futbolístico del equipo ha sido determinante en este desenlace. River atraviesa una de las rachas más negativas de su historia reciente, con 13 derrotas en los últimos 20 encuentros y un rendimiento que lo ubica en el peor momento del fútbol argentino actual, incluso por debajo de equipos comprometidos con el descenso. No se registraba una secuencia similar —12 caídas en 20 partidos— desde la era amateur, entre 1910 y 1911, lo que dimensiona la magnitud de la crisis deportiva que atraviesa la institución.
A los malos resultados se suma un dato que evidencia la falta de reacción del equipo ante escenarios adversos. La última vez que River logró revertir un marcador en contra fue en 2024, en la victoria 3-2 frente a Instituto en Alta Córdoba. Desde entonces, acumula 19 partidos consecutivos en los que recibió el primer gol y no pudo ganar; en los últimos 11 encuentros bajo esa condición, terminó perdiendo.
Con un saldo de 14 derrotas y cinco empates —uno de ellos con eliminación por penales—, el segundo ciclo del "Muñeco" concluye en un contexto complejo, dejando abierta la incógnita sobre el rumbo que tomará el club en busca de la recuperación.



