Futbol italiano reporta pérdidas millonarias
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Futbol italiano reporta pérdidas millonarias

Gabriele Gravina, expresidente de la Federación Italiana de Fútbol, alertó pérdidas de 730 millones anuales; quedar fuera del Mundial 2026 podría agravar la crisis estructural del fútbol italiano.

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Italia vuelve a quedarse sin Mundial - EFE
Italia vuelve a quedarse sin Mundial / FOTO: Agencia EFE

El fútbol italiano atraviesa una de las crisis más profundas de su historia reciente, marcada por pérdidas económicas que superan los 730 millones de euros anuales. Así lo revela un informe presentado por Gabriele Gravina, expresidente de la Federación Italiana de Fútbol (FIGC), en el que se expone un panorama preocupante para el ‘calcio’. Este documento no solo pone en evidencia un modelo económico insostenible, sino también una serie de deficiencias estructurales que han debilitado la competitividad del balompié italiano en el contexto europeo.

Entre los principales problemas señalados destaca el deterioro de la calidad técnica y física de la Serie A. La liga italiana se encuentra rezagada en indicadores clave como regates, presión alta y velocidad de juego. Mientras otras competiciones europeas han evolucionado hacia un fútbol más dinámico e intenso, Italia parece haberse quedado atrás. La velocidad promedio del balón es significativamente inferior a la de torneos como la Liga de Campeones, lo que refleja un estilo de juego menos vertiginoso y competitivo.

El futbol italiano está en crisis

Otro aspecto crítico es la alta dependencia de futbolistas extranjeros, quienes ocupan casi el 68 % de los minutos disputados en la liga. Este fenómeno ha contribuido a opacar el talento nacional y limitar las oportunidades para los jugadores italianos, especialmente los jóvenes. La situación es alarmante si se compara con otras ligas europeas, donde el desarrollo del talento local tiene mayor protagonismo. Incluso en jornadas recientes, la presencia de futbolistas italianos ha sido minoritaria, evidenciando una tendencia que afecta directamente a la identidad del fútbol nacional.

La formación de nuevos talentos también enfrenta serias dificultades. Solo dos clubes italianos figuran entre las 50 mejores canteras del mundo, lo que refleja una debilidad en el desarrollo de jugadores desde las bases. A pesar de los éxitos recientes en categorías juveniles, estos logros no se traducen en oportunidades reales en el primer nivel. La Serie A, además, se ha convertido en una de las ligas con mayor promedio de edad, lo que limita la renovación generacional y reduce el potencial de crecimiento a largo plazo.

Finalmente, la falta de coordinación entre instituciones y la dificultad para implementar reformas agravan la crisis. Gravina propone un plan de choque que incluye medidas como incentivos fiscales para la formación de jugadores jóvenes, inversión en el fútbol base y modernización de infraestructuras. Sin embargo, advierte que cualquier solución requiere una acción conjunta que supere los intereses individuales. En este contexto, la no clasificación al Mundial 2026 podría profundizar aún más las consecuencias para un fútbol italiano que, históricamente reconocido por el "catenaccio", hoy lucha por reinventarse y recuperar su lugar en la élite mundial.

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Selección de Italia quedó fiera del Mundial 2026 - EFE
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