El Chelsea comenzó la temporada con una victoria sobre el Fulham, en un partido en el que Cole Palmer y Joao Pedro fueron protagonistas y Xabi Alonso celebró su estreno en el banquillo con un triunfo. Sin embargo, la imagen que terminó marcando la jornada fue la de Enzo Fernández. Mientras el resto de los jugadores 'blues' se acercaba a agradecer el respaldo de los aficionados visitantes en Craven Cottage, el argentino apenas aplaudió y tomó el camino hacia los vestuarios. Antes de hacerlo, entregó su camiseta a un niño, pero su gesto dejó una sensación evidente: la relación entre el centrocampista y el Chelsea atraviesa un momento crítico.
Fernández ya había manifestado antes del verano su intención de abandonar el club. Aquella situación incluso terminó con una sanción de dos partidos, una medida que el futbolista consideró injusta al entender que Marc Cucurella había expresado una postura similar sin recibir un castigo comparable. A esto se sumó el episodio ocurrido durante el Mundial, cuando su actitud en el partido entre Inglaterra y Argentina generó una fuerte reacción. Desde entonces, la tensión con parte de la afición no ha hecho más que crecer y quedó nuevamente expuesta en Craven Cottage.
El Manchester City quiere a Enzo Fernández
Los seguidores del Fulham hicieron sentir su rechazo desde el calentamiento, durante la salida de los equipos y cada vez que Fernández entraba en contacto con el balón. Lo preocupante para el argentino es que los cuestionamientos tampoco se limitan a los aficionados rivales. En Stamford Bridge también ha sido recibido con abucheos, una señal de que la distancia con un sector de la hinchada del Chelsea se ha profundizado. Su comportamiento después del encuentro reforzó todavía más esa percepción: mientras esperaba la llegada del autobús del equipo, permaneció sentado cerca de los vestuarios y en varias ocasiones dirigió la mirada hacia la zona de prensa.
Con el mercado de fichajes cerca de su cierre, el Chelsea se enfrenta a una decisión complicada. El club habría establecido un precio superior a los 140 millones de euros para permitir la salida de uno de sus centrocampistas fundamentales, una cifra que podría poner a prueba el interés del Manchester City.
El conjunto dirigido por Enzo Maresca conoce bien al argentino y ambos compartieron etapa en el Chelsea, donde conquistaron la Conference League y el Mundial de Clubes. Además, las dudas generadas por una posible lesión muscular de Elliot Anderson podrían aumentar el interés del conjunto ciudadano. Ahora, el Chelsea deberá decidir entre retener a una pieza clave pese al conflicto o aceptar su salida y encontrar un reemplazo de garantías.




